LA NUEVA TOLUCA

Views: 597

Primera de tres partes

 Por azar del destino en tu rara difusa ciudad te hallas en las calles de Juárez e Hidalgo el 2 de octubre de 2025. Quieres pasar al Portal y un policía lleno de adrenalina te dice: no se puede.

Enfrente, encapuchadas y encapuchados vociferan leperadas contra la fuerza pública que nada les hace y los que dizque universitarios vociferan contra un gobierno que, según, reprime.

Tienes que ir hasta Independencia y en un resquicio darte la vuelta rumbo al Portal, rumbo al Centro Toluqueño de Escritores donde según habrá una charla a distancia sobre la literatura local a cargo de una compañera y en el camino vas reflexionando ¿De 2025 regrésate a 1968? ¡57 años! Chin, más de medio siglo de que estalló la gran toma de conciencia con lágrimas y sangre regada ¿Y te preguntas: estas (os) vociferantes sabrán algo del pliego petitorio del que se luchó en ese año?, ¿De los líderes que ya murieron o de uno de los que quedan como Pablo Gómez?

¿Sabrán del PRIANATO avasallante que aquí tenía su sede si, aquí en Chorizopolis, porque de donde venía Fabela, Del Mazo y hasta el obispo Vélez Martínez era solo un pueblo apacible y tranquilo?

¡Qué diablos sabrán de los años infelices del PRI, de que no podías avanzar personalmente en tu vida, expresarte, ver como el que no tranza no avanza, de los compañeros huele pedos que fueron diputados… y mil cosas más! Que van a saber éstas y éstos cabrones que ni nacían, los infelices nada saben, ¡la cosa es chingar!

Y así comienzo con una ciudad que llamaré Tolucópolis en este fin de 2025 y ya alboreando el 2026.

Ciudad distante, rara, multiforme, inculta, ciudad de paso y ahora –junto con Tijuana y Cda. de Méx.– la más alta migración.

Así comienzo.

No es tratado histórico sino lo que con la amenidad que da la espontaneidad irá saliendo, porque sé de antemano que este informe gentío que hoy abarrota Tolucópolis en nada se parece a la Toluca que ya murió.

Hay un año clave: 1950. Como se marca en la era occidental AC o DC, antes de Cristo o después de Cristo, aquí sería AI, o DI, Antes de la Industrialización o después de ella, mejor decir de la llegada de ciertas industrias en la salida a la Ciudad de México.

Hablo de una ciudad tranquila, fría, incólume a cambios, y luego en 1953 además, con la instalación de algunas industrias, el trocar el ICLA por la UAEM y la ascensión del equipo de fut local el Club Deportivo Toluca a Primera División.

De ahí nace otra Toluca, pues antes era como escribió Enrique Carniado una taza de plata con olor a sacristía.

Teniendo 84 años de vida me tocó vivir, palpar, estar en la Toluca que hoy veo entrando a la caverna del pasado: Calles empedradas, el portal como centro motor, las campanadas de las iglesias que eran las que privaban, el catolicismo en pleno tanto que el viernes Santo sin ruido y vestida la población de negro sólo se escuchaban las enormes matracas que llamaban a misa.

Los límites de la ciudad hoy darán risa: al norte, el cerro de El Cóporo, al sur la estación del ferrocarril, al oriente el Jardín Bolívar y el Parque Guelatao que por cierto era de solaz esparcimiento familiar los domingos.