Página llena
Página en blanco
Écran blanco
Matador sin estoque
Director sin batuta
Gato insomne
Sicario nervioso
Poeta sin dolor
Han de ser,
Futuros y deliciosos fracasos
Que hay que vivir,
Mordiendo el polvo
En la decadencia más pétrea y terca
Inverosímil, pero real
Que por temporadas
Largas o cortas
Se convierten en rachas
Que podemos con un debemos
Oculto en nuestro bolsillo secreto, así estemos desnudos,
SENTIR,
Para…
Ver un écran que explosiona en technicolor
Mientras llenamos páginas de páginas
En un sinfín sin noches ni mañanas
Sin parar,
Desde la espada del matador
Que se hunde hasta el tope de la empuñadura
En el lomo de la bestia con su muerte instantánea
En los ojos y en la sangre
Frente al ronroneo en éxtasis de ese gato
Curioso,
Que duerme, de verdad,
Para despertar dormido,
Y sin mirar a ese Director de orquesta
Que rompe el aire, partiéndolo
Con su batuta poderosa que lo sabe todo
Asesinado días después,
Por ese sicario frío,
Mayestático, preciso, experto
Que rompe un corazón, una vida,
Con esa bala, bella,
Como un poema.

