UNA LISTA
Ese péndulo no sabe cómo moverse
Al igual que la puerta vaivén que perdió el retorno
O tu mirada que ya no penetra
Y es que, las muletillas nos persiguen
Los lugares comunes también
Emparentados viejos de los clisés
De los celebérrimos platos mal hechos
De una dada de mano aguada y falsa
La lista es interminable,
Debí empezar por mí,
Pero esta no es mi lista
No es mi estilo
No son mis palabras
No es mi poesía, si la tengo,
Es apenas una catarata
Conectada en automático
Para ver que sale
Con la responsabilidad de la mínima
Consideración
A su majestad, la página en blanco,
Ese lienzo que nos come pronto
Como un ciego hambriento
Que por error
Podría tragarte a ti también
Con el absurdo de paréntesis
Que como tus ojos azules,
No saben adónde huir,
Porque con tal de no verme, eres capaz
De todo.

