+Murieron Oscar Chávez Fernández y David Garay Maldonado
81 Poderedomex
30 abril 20
+Murieron Oscar Chávez Fernández y David Garay Maldonado
La frase
Murió un patrimonio Cultural de la Ciudad de México, Oscar Chávez Fernández.
DESCANSE EN PAZ, MAESTRO
MURIO DAVID GARAY: Sí, David Garay Maldonado murió este jueves a los 69 años de edad. Fue reportado como desaparecido. En realidad estaba hospitalizado en Médica Sur, en donde falleció de cáncer de páncreas. Tenía 69 años de edad.
Fue Secretario de Seguridad Ciudadana en la ciudad de México y subprocurador de Justicia en nuestra entidad.
Alejandro Ozuna, Secretario General de Gobierno, dijo en su cuenta de twitter: ·Lamento mucho la partida de mi amigo David Garay Maldonado, tuve la fortuna de encontrármelo en este camino de la vida y de compartir con él buenos momentos. Mi familia y yo lamentamos enormemente su ausencia. Abrazo a Itziar y su familia.
INVESTIGADOR Y CANTANTE OSCAR CHÁVEZ FERNÁNDEZ: Se ha cumplido con la mitad de la premonición, de que los artistas cuando mueren, se van de tres en tres. Primero falleció Aarón Hernán, ahora el compositor, cantante, investigador y actor Oscar Chávez Fernández, integrante del Canto Nuevo de nuestro país.
Nació en la Ciudad de México, en la Colonia Portales el 20 de marzo de 1935, fue reconocido como Patrimonio Cultural de la Ciudad de México y se destacó por las parodias de diversas canciones tradicionales mexicanas y la picardía política que en ellas plasmó.
Lo conocí y platiqué con él, en una entrevista breve que se desarrolló en 1972 en una mueblería de la ciudad de México, que se llamaba General de Gas, y que estaba a un “salto de agua” de San Juan de Letrán.
El fue a comprar un televisor, yo un refrigerador.
Me platicó entre otras cosas de su satisfacción por haber ganado, con su actuación en Los caifanes, donde interpretó al personaje de El Estilos, la Diosa de Plata y el Ariel. Fue galardonado también con el Premio Nacional de Ciencias y Artes.
Oscar Chávez Fernández lo fue todo dentro del ambiente de la farándula por si nada más se le ve desde el ángulo de la cinematografía, con Los caifanes, un argumento sólido de Carlos Fuentes y Juan Ibáñez, 1967, una especie de minicapítulo de la Región más transparente, la novela que nos envuelve y devuelve al México de las escalas y las distintas clases sociales y de la gente de abajo, la que pasa desapercibida, pero que con sus acciones es clave para el desarrollo de una nación.
Otra vez, de nueva cuenta, el pleito de las clases sociales, de cómo El estilos, Oscar Chávez, se frena ante la presencia de Paloma, interpretada por Julissa, para decir como decía Pedro Infante, esto de las clases sociales, para frenarse ante el posible romance entre la rica y el pobre.
Con esa experiencia va madurando su sensibilidad y por lo mismo su estilo para darnos una canción, si no de protesta sí de propuesta de lo que pudo haber sido, como lo expresa la literatura de todo el mundo.
A su mente, regresa la imagen de su padre, ferrocarrilero, que en sus tiempos libres se dedicaba como el poca luz, el cantante de Los caifanes, para interpretar canciones en loncherías o bares.
Su madre siempre reclamó esta actitud al padre que en lugar de enseñar a Oscar a estudiar lo convirtiera en vago, en guitarrero, en pésimo cantante en sus inicios, para encontrar con el paso del tiempo la clave en el manejo de la voz, primero como actor y luego como cantante y es ahí, con esa voz y ese sentimiento tembloroso que impacta a los jóvenes antes del 2 de octubre, antes de la fama mundial de Cien años de soledad de Gabriel García Márquez, para componer Macondo, Úrsula cien años, donde está Macondo.
Por ti, yo dejé de pensar en el mar; por ti, estoy muerto de amor tan enfermo… las guitarras y su voz se acoplan a la perfección con su tono y estilo, de ahí su papel en la película de la que hablamos.
Sus orígenes aparte de guitarrero y de vendedor de piso en Viana y Cía; jamás vendí un refrigerador ni una sala, me confesó en una conversación que tuvimos, una de tantas, sin entrevista, aclaraba para después lo cambiaron a cobrador, como abonero, tampoco logré cobrar un peso, no estaba para eso.
Estudia actuación para ser actor de teatro en Bellas Artes y de ahí le hablaron para interpretar el papel de lo que sería la reafirmación de su estilo como cantante e investigador de la música tradicional mexicana, al descubrir el texto completo de la Llorona que fue grabada en dos Long Play, discos LP de 33 rpm. Adaptó el poema de Manuel José Othón y Felipe Llera, donde habla de como un político comenzó su casita para terminar con el ángel de la Independencia en su jardín. Es de todos, conocida, esta versión.
Por cierto, la UAEM le otorgó el Doctorado Honoris Causa y el Ayuntamiento de Toluca, encabezado por el profesor Fernando Zamora, le otorgó el nombramiento de Visitante Distinguido.
Hizo parodias excepcionales de diversas canciones, pero me quedo con el resumen que hizo de Cien Años de Soledad, con su versión de Macondo, otra canción es La niña de Guatemala, Por ti, y La Casita, cuya letra dice lo siguiente:
¿Qué de dónde amigo vengo?
De una casita que tengo
Por allá en el pedregal
De una casita chiquita
Con jardines, alberquita
Y calefacción central
Tiene en el frente unas bardas
Que vigilan unos guardias
Que me manda el general
Las bardas son alambradas
Muy bien electrificadas
Por comisión federal
Hiedras la tienen cubierta
Y un guarura allá en la puerta
Que la Procu me prestó
En el portal una estatua
Estofada de oro y plata
Que el museo me donó
Ver un garage tu puedes
Donde caben tres Mercedes
Cuatro Mustangs y un Jaguar
Y en el piso que está encima
Hay gimnasio, ring y esgrima
Y un salón para bailar
Bajo un ramo que la tupe
La virgen de Guadalupe
Que un arzobispo me dió
Ella cuida los dineros
Que me dejan mis obreros
Por eso le rezo yo
En un piso que hay arriba
Allí tengo mi oficina
Y un salón de proyección
Y en el patio de la casa
Juegos pa toda la raza
Y dos canchas de frontón
Mas adentro está la cama
Que perteneció a Santa Ana
Nuestro mejor vendedor
Tengo también un armario
Que le trancié a un anticuario
Que en palacio se robó
Pues con todo y que es bonita
Que es muy linda mi casita
Siento al verla no sé qué
Me he metido en la cabeza
Que hay allí mucha tristeza
Pues falta algo que no sé
Me hace falta a mí una cosa
Muy grande y maravillosa
Una columna ha de ser
Cosa de tener paciencia
Ángel de la Independencia
En mi jardín te he de ver
Si quieren yo los convido
A que visiten mi nido
Que tengo en El Pedregal
Tomamos mi helicóptero
Que nos llevará ligero
Hasta el centro del jacal
Me dirás muy asombrado
Que de dónde habré sacado
Coches, dinero y mansión
A las claras te lo dice
Ese letrero que hice
«Viva la Rovolución»
Si tú quieres al momento
Casa, vestido y sustento
Y una vida cual no hay dos
Ya no seas reaccionario
Hazte revolucionario
Y que te bendiga Dios…
Así conocimos a un investigador e intérprete inquieto que conquistó a un público significativo. Salud maestro Óscar Chávez donde quiera que esté.

