Eras
Te recuerdo como una dama, con crinolina y abanico,
Con escote profundo
Con voz fresca como un abrazo arrebatado
Y la mirada hirviendo
Y los modales coreografiados
Venidos como de alguna Casa Real
Nadie más femenina ni más hembra
Nadie más risueña y hermética,
Como por encima del bien y el mal
Ningún ser con esa piel tan blanca,
Y también te recuerdo con la misma actitud,
Pero con una minifalda cortísima,
Botas transparentes
Y una blusa pegada al pecho y sin botones
Y más cálida, con la sonrisa
En todo el cuerpo
Como un maniquí carísimo
Te recuerdo sucia y asustada
Pidiendo plata
Y con pipas de crac en una cartera rota
Como tus labios
Por culpa de algún proxeneta
Pero siempre cariñosa
No quisiera volverte a ver
Me dolería verte,
Por ejemplo, sin la crinolina
Con la que te conocí, y quizá también, con la voz partida,
Ofreciéndome toda tu piel, ya no tan blanca.

