Otros textos juaristas
Un bello libro es el titulado Antología Juarista publicado por el Gobierno del Estado de México en su Colección Mayor, Toluca, México, 2010. Pertenece a una edición de muchos títulos que dan fama a esta entidad desde hace varias décadas como uno de los estados que más publicaciones hace por parte de su sector público. Desde la época en que el director de Patrimonio Cultural de este gobierno, Mario Colín Sánchez, los libros que imprimen son reconocidos dentro y fuera del país. En este caso Antología Juarista expresa el bien hacer y el buen difundir el tema sobre Benito Juárez al recordar el inicio de la Independencia el 15 de septiembre de 1810, ocho años antes de que naciera nuestro patricio oaxaqueño.
Mi interés es más porque hay en este texto la compilación e investigación de dos escritores mexiquenses siempre bien recordados: Rodolfo García Gutiérrez y Alfonso Sánchez García. El segundo, debo recordarlo con más amor, pues fue con mucho de los que me impulsó a seguir escribiendo, ya que me bromeaba diciendo que hacía artículos como si fuera conejo haciendo hijos. Me enseñó a tomar en serio la carrera de escritor y a que publicara libros y no sólo artículos a diestra y siniestra.
En esta Colección llamada Biblioteca Mexiquense del Bicentenario Rodolfo García Gutiérrez, nacido en Huixquilucan, México, trata el tema del Liberalismo y liberales en el estado de México, escribe sobre Los precursores entre quienes se encuentran Melchor Múzquiz, dice de manera sucinta: Nace Melchor Múzquiz en Santa Rosa, Coahuila, en 1790. Muere en México el 14 de diciembre de 1844. Después de breves pero brillantes estudios en el famoso Colegio de San Ildelfonso, abandona las aulas para unirse al movimiento de Independencia. Presta servicios en las provincias de Veracruz y Michoacán. Cae prisionero en la acción de Monte Blanco, pero más tarde es indultado por el gobierno colonial. Fue diputado al Congreso Nacional por el estado de México y presidente interino de la república, en el año de 1832.
Rodolfo García, nos cuenta que: Un manifiesto publicado por el Congreso Constituyente, pinta a lo vivo la situación del estado en 1824 y cuál era, gracias a los esfuerzos de la administración de Múzquiz, en 1827. En 1824 el estado, según el Congreso, no era otra cosa que una… extensión considerable de territorio poblada por hombres sin otro vínculo de unión que el de su coexistencia accidental. Los gérmenes de la discordia se hallaban esparcidos por todas partes: las pocas autoridades que estaban al frente de la administración eran del todo nulas por la falta de medios para hacerse obedecer y de manos subalternas que auxiliando sus operaciones, hiciesen al gobierno presente en todas partes y uniesen al último habitante del territorio con el centro de la autoridad del poder. El gobierno municipal no existía de hecho, tampoco existía la administración de justicia. Pensar en esto, es pensar en la realidad de Oaxaca, es saber que al llegar la independencia el caos estaba a la vista, Por eso el economista y culto José María Luis Mora decía no estar tan seguro de que el movimiento de libertad hubiera hecho más rico al país, sino al contrario, más pobre y en un caos de administración pública inenarrable.
Es importante revisar reiteradamente la situación, nos retrata el caos que vive también Oaxaca en la época de don Benito: No había jueces ni medios para pagarlos; los que hacían sus veces eran desatendidos y aún públicamente insultados, los salteadores y bandidos cuyas cuadrillas tomaban un carácter político, atacaban al ciudadano pacífico (…) La división del territorio era tan heterogénea y tan fuera de todo arreglo y sistema, que para cada ramo había una particular, cuyo resultado necesario era la confusión y el desorden (…) La educación pública se hallaba en el mayor abandono: las escuela de primeras letras eran muy escasas, mal dotadas y peor dirigidas, sin estímulo para los preceptores ni fomento para los niños.
De José María Luis Mora escribe Rodolfo García: Pocos políticos habrá que hayan actuado en el Estado de México, tan relevantes como el filósofo, escritor, orador y sociólogo, José María Luis Mora. No estuvo mucho tiempo entre nosotros este hombre eminente. Fue, en verdad, breve el lapso que participó en nuestra vida pública; pero la huella de su paso por nuestra entidad es imborrable. Fue diputado al primer Congreso Constitucional, en tiempos del ilustre general don Melchor Múzquiz. Ese primer Congreso nos dio la Constitución estatal de 1827, en la que se encuentran las primeras ideas progresistas del liberalismo en el Estado de México. En ese histórico documento, tuvo Mora una notable participación”.
Los textos de Rodolfo García Gutiérrez hablan de Lorenzo de Zavala, del liberalismo y la educación, en relación a la creación del Instituto Literario de Toluca. Lorenzo de Zavala y José María Luis Mora, son dos de los liberales más puros y progresistas que a través de sus propuestas pusieron en la vanguardia del liberalismo en el país en la década de los veinte del siglo XIX. Libro de gran importancia para estudiar la influencia de los liberales y del Juarismo, en la parte que toca compilar y estudiar a don Alfonso Sánchez García, el título dice así: El juarismo y la Reforma en el Estado de México. Los temas relevantes nos dan una visión —entre Rodolfo García Gutiérrez y Alfonso Sánchez García— de lo que un mexiquense tiene por obligación conocer, entre otros temas: Triunfo de la Revolución de Ayutla; Constituyentes de 1857; Plutarco González; La Guerra de Reforma; la Intervención Francesa; Maximiliano en Toluca; el juarismo en la entidad; y Gobernadores juaristas.
Cuenta don Alfonso Sánchez García: En honor al Estado de México, ya reducido a su máxima expresión, hay que decir que nunca dejó que los enemigos del juarismo volvieran a sentar sus reales en su territorio, pues las administraciones locales se mantuvieron fieles a don Benito, pese a que don Porfirio, el héroe del 2 de abril, ganaba terreno en otros estados de la república. Sí en las últimas décadas del siglo XIX, cuando se había fraccionado al Estado de México quitándole miles de hectáreas para fundar el estado de Guerrero, Hidalgo y Morelos. En acciones que más que políticas eran acciones de los dueños de tierras que en grandes latifundios querían formar su propia entidad para sus usos y costumbres.
Cuenta Sánchez García: Con la nueva administración juarista, fue electo gobernador constitucional del Estado de México el licenciado Jesús Alberto García, legislador de grandes dotes, que estaba en su puesto cuando sorprendió al país, en julio de 1872, la súbita muerte del señor Juárez. El país se vistió de luto. Se rindieron grandes honores al héroe indiscutible de la Reforma y la Guerra de Intervención. En Toluca, el sector estudiantil adoptó desde entonces la costumbre de celebrar especialmente la fecha del 18 de julio, en honor al ilustre desaparecido. Revisar la historia de cada entidad en torno al siglo XIX es entrar a la figura central de don Benito Pablo Juárez García. Un hombre de leyenda que en sus cartas a Margarita Maza, deja huellas de su temperamento y su carácter, por lo que hay que leerlas con detenimiento y afecto. Lo que es indudable es que don Benito Juárez es un personaje de los más grandes en la historia de la humanidad.
