Fábrica
Mis deseos
Son como ese rocío que se resiste
A posarse en tu piel de ventana cerrada
Empañada de cierto vaho místico y moderno
Mis deseos
Compran la lámpara de Aladino
Y con ese poder
Hace de todo
El dueño, lo que quiere, menos contigo
Por una cuestión,
Digamos,
De respeto
Mis deseos
Se multiplican como naipes mágicos
En manos
De todos los magos del mundo
Mis deseos
No cumplen
El deseo
De los demás,
Sólo los míos
Aquello me entristece la piel
Pero me sale otra piel para
Soportarlo,
Mis deseos fabrican fábricas de
Fábricas de fábricas de fábricas
Para no gastarnos
Y seamos siempre los mismos.
Y mi fábrica desea una fábrica
Que haga varias versiones de ti,
Sin que se conozcan entre sí.

