Con 68 años de historia, la pandemia cierra la emblemática Librería Ibañez

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La emblemática Librería Ibáñez – que la primera en la ciudad de Toluca-, se prepara para cerrar sus puertas a hacia finales del mes de diciembre de este 2020, con lo que tristemente concluirá un capítulo en la historia de la capital mexiquense, toda vez que este negocio fue el encargado de surtir miles de libros de texto y clásicos de la literatura a varias generaciones, desde su apertura en 1952.

Con ello, el local ubicado en la Calle de Miguel Hidalgo número 402 poniente luce desde la semana pasada anuncios de descuentos que van desde el 20 y 30% hasta el 70% en títulos seleccionados. De acuerdo con Ana Lidia Ibáñez Yáñez, hija de los fundadores de esta Librería, son alrededor de 10 mil ejemplares de más de 500 títulos los que se han puesto a la venta en esta liquidación.

Fue la difícil situación económica, agravada por la pandemia de Covid-19, lo que llevó a la familia Ibáñez Yáñez a tomar la difícil decisión de “poner pausa” al negocio, una medida que no deja de tener un costo emocional, pues desde que el señor Juan Ignacio Ibáñez García fundó la librería, toda la familia estuvo involucrada en atenderla, desde su esposa, María Martha Yáñez Lobato; los cinco hijos Martha Elizabeth, Ana Lidia, Judith Susana, Juan Daniel y Jaime Francisco, y hasta los nietos, siendo Ana Daniela, licenciada en Administración de Empresas, quien ha estado al frente de la librería en los últimos años.

Con un tono de nostalgia, Ana Lidia Ibáñez comentó: “Todo tiene un principio y un final y creo que ya es el momento de cerrar este ciclo, aunque esperamos continuarlo más adelante si es posible. En parte, la razón es la difícil situación que estamos viviendo a causa de la pandemia, y todo esto nos ha llevado a consensar que ya tenemos que hacer una pausa”.

Ana Lidia Ibáñez explicó que para su mamá, Martha Yáñez, la decisión fue muy difícil, pues con 85 años de edad, aún acudía algunos días a atender, y lo hacía con mucho gusto. “En enero de este año todavía estuvo aquí, para ella era un gusto atender. Aquí conoció desde gobernadores, y a mucha gente importante que venía a comprar sus libros. Entonces no queda más que agradecerle a la ciudadanía, que conoció a mis papás y aquí venían a adquirir sus libros”.

Políticos como Jorge Jiménez Cantú, Gustavo Baz Prada, Mario Colín Sánchez y el ingeniero Salvador Sánchez Colín, entre otros, fueron algunos de los clientes “distinguidos”, asiduos a la librería.

La Librería Ibáñez cumplió una función fundamental en la comunidad toluqueña, pues el señor Juan Ignacio Ibáñez conseguía libros de texto especializados, ya fuera de medicina, química, derecho, contabilidad, o cualquier título que los clientes solicitaran.

“Como hijos siempre estuvimos involucrados, desde que mi papá iba a México y veníamos a esperarlo, porque había estudiantes afuera del local, esperándolo, hasta las 11 o 12 de la noche que él llegaba. Recuerdo que venían sobre todo estudiantes de Medicina, por los libros de Anatomía”, recordó Ana Lidia Ibáñez.

Otro rasgo distintivo que recordarán los clientes, es que el señor Juan Ignacio, quien lamentablemente falleció en 1980, colocaba un sello con la leyenda “Librería Ibáñez” a cada ejemplar vendido.

A la familia Ibáñez Yáñez le quedan muchas enseñanzas y entrañables recuerdos de 68 años de ofrecer un servicio de calidad: toda una vida en la que los distinguió el trato a los clientes, que siempre fue con respeto y hasta afectuoso, es por eso que muchos clientes, estudiantes y maestros, que venían incluso de otros municipios del Estado de México, se convirtieron en amigos.

También queda la satisfacción de ver a muchos estudiantes convertirse en profesionistas destacados, por ejemplo, Lidia Ibáñez recordó que uno de los empleados “cursó su carrera mientras trabajaba aquí; el Químico Luis Enrique Tenorio, quien ahora es jefe de laboratorio de la Clínica 221 del Seguro Social”.

Por eso, la ilusión es retomar la historia de la Librería Ibáñez en un futuro, cuando se presente un mejor panorama; esto sería en una ubicación diferente, ya que el local que por 68 albergó los estantes con miles de libros, es rentado.

Por lo pronto, los lectores pueden aprovechar todavía para acudir al local y ahí adquirir algunos títulos a muy buen precio antes de que acabe el 2020; y además de disfrutar de una amena lectura, llevarse un poquito de la historia de la Librería Ibáñez, que como dicta su lema “No es la única pero sí es la primera”.