DERECHOS DE LAS MUJERES
Todas las personas somos titulares de derechos humanos. Entre ellos están los relativos a vivir sin violencia ni discriminación, a gozar del más alto nivel posible de salud física y mental, a recibir educación, a la propiedad, al derecho a sufragar y a ganar el mismo salario por el mismo trabajo.
Pero, en todo el mundo, muchas mujeres y niñas siguen sufriendo discriminación debido a su sexo y a su género. La desigualdad de género es la causa de muchos problemas que afectan de forma desproporcionada a las mujeres y niñas, como la violencia en el seno familiar y la violencia sexual, salarios más bajos, la falta de acceso a la educación y una asistencia sanitaria inadecuada.
Los movimientos de derechos de las mujeres luchan arduamente desde hace muchos años para abordar esta desigualdad, haciendo campaña para cambiar las leyes o tomando las calles para exigir que se respeten sus derechos. Y, en la era digital, han florecido nuevos movimientos, como la campaña #MeToo / #YoTambién / #NiUnaMenos, que ponen de manifiesto la prevalencia de la violencia de género y el acoso sexual.
En este año los movimientos feministas emprendidos en el llamado 8M en el marco del Día Internacional de la Mujer que como claramente manifesté mi apoyo en redes sociales a esta conmemoración que es una lucha de todas y todos más aun en época pandémica y en donde estamos viviendo un clima político de mucha violencia. Cabe señalar lo sucedido recientemente con una maestra de la UAEM quien fue violentada mientras impartía clase de manera virtual a sus alumnos de preparatoria.
Si bien a la hora de examinar los derechos de las mujeres, resulta útil saber qué es el feminismo. En esencia, el feminismo es la creencia en que las mujeres tienen derecho a la igualdad política, económica y social. El feminismo se compromete a garantizar que las mujeres pueden disfrutar plenamente de sus derechos en igualdad de condiciones con los hombres.
La violencia de género se produce cuando se cometen actos violentos contra mujeres y personas LGBTI debido a su orientación, identidad de género o características sexuales. Un número desproporcionado de mujeres y niñas sufre violencia de género.
Las mujeres y niñas en situaciones de conflicto corren especial riesgo de sufrir violencia y, a lo largo de la historia, la violencia sexual se viene usando como arma de guerra. Por ejemplo, hay antecedentes sobre todo en países islámicos y africanos donde se ha documentado el número mujeres que huyeron de los ataques de Boko Haram en Nigeria y fueron objeto de violencia sexual y violación a manos de las fuerzas armadas nigerianas.
Globalmente, un promedio del 30% de las mujeres que han estado en una relación ha experimentado violencia física y/o sexual a manos de su pareja. Las mujeres tienen más probabilidades de sufrir una agresión sexual, incluida la violación, y de ser víctimas de homicidios en nombre del “honor”.
La violencia contra las mujeres es una violación grave de los derechos humanos. Es el Estado el que tiene la responsabilidad de proteger a las mujeres de la violencia de género, incluso de los malos tratos en el seno de la familia que se cometen a puerta cerrada.
Si bien los derechos de las mujeres son derechos humanos, algo que puede parecer obvio, pero no tendremos una sociedad libre e igualitaria hasta que todas las personas sean libres e iguales. Hasta que las mujeres disfruten de los mismos derechos que los hombres, esta desigualdad es un problema de todas las personas.
También el proteger los derechos de las mujeres hace del mundo un lugar mejor. Según la ONU, la igualdad de género y el empoderamiento de las mujeres y niñas no es sólo un objetivo en sí mismo, sino la clave para el desarrollo sostenible, el crecimiento económico, y la paz y la seguridad. Las investigaciones lo corroboran: cuando se respetan y se toman en serio los derechos de las mujeres, la sociedad es mejor para todas las personas.
Finalmente, somos más fuertes cuando trabajamos conjuntamente. Aunque los movimientos populares han hecho mucho para lograr el cambio, podemos ser mucho más fuertes si todas las personas nos unimos para apoyar los derechos de las mujeres Trabajando junto con activistas individuales en el terreno, así como incluyéndolo en las agendas políticas , los movimientos sociales pueden formar una poderosa vanguardia en la lucha por los derechos de las mujeres.

