Fotografía

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A propósito del día del niño

 

Veo una carita redonda, con ojos brillantes de picardía y cabellos trenzados de imaginación desbordada. La niña mira divertida el espejo de los años recorridos en un cuerpo de mujer madura jamás imaginado. Ante el espejo memorial, juego con imágenes de un momento inexistente. En este recreo de la vida, nos damos cuenta que el tiempo se entretiene con nuestras inasibles existencias.

Agradezco al facebook el álbum de fotografías que cada uno de sus usuarios publica para acordarse, no sé si con añoranza o sólo como una forma animada de lo que somos y de lo que fuimos: infinidad de imágenes de una niñez resguardada por los años.

En su momento, las cámaras tomaron de cada uno, el niño o niña que nos habita en cuerpos breves. Somos vivencias fantásticas y fantasiosas: poses, miradas distraídas llenas de asombro, rostros dibujados por una naturaleza diversa, mejillas curvas o delineadas: esperada vida inciertamente escrita.

¿Cuántos juegos nos acompañaron? ¿Cuántos cuentos maravillosos nos contamos en un instante vivido? Para una parte de nosotros, jugar era la mayor ocupación, indiferentes al pasado y al mañana, las tareas giraban alrededor de las muñecas, las canicas, el bote; 1,2, 3… ¡escondernos!, el tú las traes, el juego de la roña,   la casita, las correteadas, la matatena, los carritos y no sé a cuántos entretenimientos más del grandioso mundo de los niños sostenidos por las manos de la familia.

¿Qué lo hace entrañable? ¿Por qué regresamos al recuerdo de la fotografía de niños? Quizá porque en ese mundo de indefensión, ingenuidad e inocencia radica un espíritu de asombrosas ilusiones y sueños.

Ojalá todos llegáramos a las metas inventadas, no sé si la mayoría lo ha logrado. Me complace saber que, quienes miran el retrato de infancia, han sido valientes para recordar los primeros momentos de luz interior que quizá sin saberlo, conservaron la sabiduría de El Principito: He aquí mi secreto. Es muy simple: no se ve bien sino con el corazón. Lo esencial es invisible a los ojos.