Visión universitaria

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En los espacios universitarios, debiera haber uno para la universalidad, entendida como la posibilidad de retomar todas las opiniones para la construcción de una visión integral, razonada y congruente.

El trato que se debe tener desde una posición jerárquica tiene que ser incluyente, comprendiendo que es necesario escuchar a todas las voces, asumiendo posturas equitativas, siendo consciente de la otredad, las diferencias, las visiones alternas, las habilidades personales, a la par que las motivaciones y expectativas de cada miembro de la comunidad. Estas no pueden ser iguales para todos, negar esta pluralidad resulta un contrasentido cuando de gestión se trata.

Es sumamente importante construir puentes, unir antes que dividir, orientar antes que imponer, meditar antes de tomar decisiones; embriagarse de poder no es una opción, ya que en todo espacio educativo se deben sentar las bases para la erigir bases de comunicación lo suficientemente sólidas y claras para evitar malentendidos o puntualizar objetivos.

Resulta importante conocer a la institución, esto significa analizar integralmente todas las aristas posibles; si bien el conocer a las organizaciones desde adentro resulta valioso, en tanto se tiene la posibilidad de vivir en carne propia aciertos, fracasos, áreas de oportunidad, debe complementarse, necesariamente, con una visión desde afuera, con una mirada capaz de detectar aquellos detalles que la endogamia impide visualizar.  Quien sólo tiene una perspectiva de las cosas tiende a ser tendencioso, nada como reconocer que siempre hay, al menos, dos puntos de vista sobre toda persona, institución o hecho.

Partiendo de que asumir una responsabilidad de dirección significa enfrentar el reto con toda la humildad posible; quien se siente superior porque tiene un grado académico, cientos de reconocimientos o una posición directiva, no sirve para la responsabilidad. La prepotencia, la pedantería y el falso orgullo no son buenos consejeros, mucho menos las voces que adulan superficialmente.  La vida me ha dejado claro que cuando estás arriba tienes cientos de amigos, pero cuando ya no estás en la cima, todos desaparecen por arte de magia.

Debemos entender que todo cargo es efímero, y valemos por lo que somos, no por lo que representamos, uno nunca sabe los giros que da la vida, y si soy grosero, imprudente o agresivo con el otro, es posible que en estos juegos del destino, nos toque estar del otro lado de la moneda.

Se debe actuar con firmeza, sin dejar de ser amable; una cosa no tiene que estar peleada con la otra, versa el adagio en el pedir está el dar, y coincido en esa sabia postura popular.

La formación es importante, pues es la base del capital cultural que todo ser humano va edificando, pero el conocimiento por sí mismo no es suficiente; para una responsabilidad directiva se requiere de capacidad de acción, para establecer mecanismos de trabajo que no solamente teoricen, sino que permitan hacer lo que sea necesario por la empresa que se ha decidido asumir.

Para una verdadera visión universitaria, se debe partir del diálogo, del compromiso, de la congruencia.

¿Todos pensarán lo mismo?

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