+El desplome en Santa Lucía, señal de lo que sucede en el gobierno de doña Delfina; El punto de quiebre, Higinio Martínez; Mario Santana y su actividad en Villa Victoria
La frase:
Los presos son pobres, como es natural, porque sólo los pobres van presos en países donde nadie va a ir preso cuando se viene abajo un puente recién inaugurado, cuando se derrumba un banco demasiado saqueado o cuando se desploma un edificio construido sin cimientos.
EDUARDO GALEANO
EL DETALLE: Bajo el lema máscercanoalagente, el presidente municipal de Villa Victoria Mario Santana Carbajal continúa con la organización de la expo feria anual 2026. Como parte de sus actividades el día de ayer regaló pollos a decenas de personas que así lo aceptaron, hay que recordar que Villa Victoria es básicamente un municipio rural.

Por cierto, luego de registrarse un sismo con epicentro en Pinotepa Nacional, en el estado de Oaxaca. Se activó la alerta sísmica y el propio alcalde así como funcionarios de su administración y de protección civil alertó a la ciudadanía y todos tomaron las debidas precauciones.

SUCEDE CON EL GOBIERNO ESTATAL
En el argot de la política mexicana, donde las señales suelen decir más que los discursos, el desplome de la pesada estructura en la Base Aérea de Santa Lucía sobre la gobernadora Delfina Gómez y su comitiva no puede ser visto simplemente como una jugarreta del viento; para muchos, la caída de la mampara en un recinto tan simbólico para la 4T carga con una pesada connotación de fragilidad institucional y divisiones políticas al interior.
Este incidente ocurre precisamente cuando el gabinete estatal atraviesa por una serie de sacudidas y reacomodos que parecen responder más a ambiciones electorales que a una mejora en la gestión.
Mientras la mandataria intenta proyectar control con la toma de protesta de Celina Castañeda de la Lanza en la Secretaría de Salud y nuevos titulares en áreas clave de educación como Guillermo Calderón Vega y Margarita Camacho, la realidad política afuera es otra.
El contraste es cínico: mientras la estructura oficial se tambalea —literal y metafóricamente—, ex funcionarios apadrinados por la propia gobernadora, como Macarena Montoya, ya han saltado del barco para buscar refugio en campañas políticas en municipios como Huixquilucan, mientras que a otros los destituyeron por venta de plazas y aviadores.
Lo grave no es solo la salida, sino la sombra de impunidad que las acompaña, pues Montoya abandona el sector salud en medio de señalamientos por desvíos millonarios, escasez de medicamentos entre otros insumos para cirugías que parecen ser ignorados a cambio de lealtades electorales.
Así, el accidente en Zumpango se convierte en la metáfora perfecta de una administración donde las estructuras —tanto las de madera como las de gobierno— amenazan con venirse abajo debido al peso de las malas gestiones y la prisa por asegurar el próximo cargo, dejando a la gobernadora expuesta en un escenario donde la gobernabilidad se siente tan inestable como el clima de esa tarde.
La ambición política del senador Higinio Martínez ha dejado de ser un asunto interno para convertirse en un foco de tensión que sacude a Morena desde sus cimientos en el Estado de México, incomodando incluso a los más altos niveles del poder federal.
A más de una década de insistir en gobernar la entidad, el texcocano ha adelantado sin matices su campaña rumbo a la elección estatal, desatando una ruptura interna que debilita la gobernabilidad de la administración de Delfina Gómez Álvarez.

El punto de quiebre ocurrió en un mitin en el Salón Rojo del Club Toluca, donde entre consignas de ¡gobernador, gobernador! y rodeado de figuras de dudosa reputación, quedó en evidencia una estrategia que apunta directamente a la elección intermedia de 2027.
Este amago político busca demostrar fuerza territorial, pero pone en riesgo la operación electoral de Morena en un estado clave. En Palacio Nacional, el círculo cercano de la presidenta Claudia Sheinbaum observa con preocupación estos movimientos, especialmente tras las complicaciones legislativas con aliados como el PT y el PVEM.
Fuentes internas advierten que Martínez podría incluso recurrir a una huelga de brazos caídos en municipios bajo su influencia como mecanismo de presión para forzar su candidatura, lo que abre dudas sobre si opera como parte del movimiento o como un factor de oposición interna.
Las señales de ruptura incluyen críticas directas al gobierno de Delfina Gómez y su rechazo a liderazgos como Luisa María Alcalde en la dirigencia nacional. Sin embargo, lo más explosivo es su red de alianzas, que incluye la incorporación de Alejandra del Moral y acercamientos con Antorcha Campesina, pactos rechazados por las bases de Morena.
A este historial se suma un expediente que el Ejecutivo no olvida: su antigua defensa del proyecto aeroportuario de Texcoco y su oposición al AIFA. En la coyuntura actual, donde la unidad es vital para la 4T, las maniobras de Higinio Martínez lo perfilan como el principal factor de desestabilización dentro de su propio movimiento.


