4 DAMAS SOBREVIVEN BAILANDO LOS FINES DE SEMANA Y EVADIENDO BOTELLAZOS
Desde los primeros días en el que su mirada divisó la luz solar proyectada desde su ventana, el gusto por el baile lo expresaban de la manera en la que les fuera posible. Sin embargo, no fue sino hasta el confinamiento por Covid-19 cuando Dulce, Jared, Gina y Melody decidieron demostrarle a los paseantes toluqueños, su talento, su capacidad de enfrentar temores y adversidades con actitud positiva. Dado que de acuerdo con las contorsiones de su cuerpo al ritmo de cada tono musical, la pandemia ha desarrollado en los jóvenes un ambiente de ansiedad, depresión y preocupación por su futuro.
Dulce mencionó en entrevista que de sus mayores motivaciones para salir a bailar frente a los visitantes del centro de Toluca, fueron no solo sus deseos de alejarse de pensamientos negativos, crecer y alcanzar sus sueños, sino también de ayudarse económicamente para continuar con sus estudios. “Llevo un año bailando y lo hago porque me gusta, me hace sentir feliz, pero también salgo para juntar dinero y seguir estudiando, más por la cuestión pandémica que aún no termina. Así me ayudo un poquito y ayudo a mi familia también”, compartió.
Los cuatro entrenan alrededor de cuatro a tres horas diarias en sus hogares, no obstante, se presentan cada fin de semana desde las 11:00 hasta las 18:00 horas en la Concha Acústica, Los Portales o la Alameda, tiempo en el que sin detenerse, captan la atención de paseantes. Sin embargo, a pesar de que su principal intención es entretener al público y alejarlos de momentos de preocupación, Dulce aseguró que hay quienes no son receptivos a su presentación y se muestran agresivos.

“Me gustaría que la gente vea que somos jóvenes que no queremos hacer daño ni causar una molestía, simplemente queremos que la pasen bien mientras están viendo alguna de nuestras presentaciones, porque hay quienes hasta nos han insultado o nos avientan cosas para que dejemos de hacerlo. A mí una vez me aventaron una botella en la cara”, dijo.
Durante las siete horas de baile, los cuatro reciben aproximadamente 100 pesos por cada uno, sin embargo, comparten que a pesar de la baja cantidad que reciben, les ayuda a sobrellevar parte de su semana, “no sacamos mucho pero ya con que nos llevemos 200 pesos entre el sábado y domingo, así al menos nos ayudamos a los pasajes de la semana o a ayudar a comprar cualquier cosa en nuestras casas”, mencionó Melody.
Compartieron que esperan que más aficionados al baile se incorporen con ellos para tener un grupo más grande y les ayude a formalizarlo con el objetivo de presentarse en escenarios distintos. “Queremos que los demás valoren también el arte urbano, porque gracias a eso, nos damos cuenta de lo valiosa que es la ciudad”, finalizaron.

