Canto*
–Poema maternal–
La voz de mi niño
es la de un gorrioncito
entrenando canto
para un próximo arrullo.
La voz de mi niño
es polvo de hadas
para mis brazos vencidos.
La voz de mi niño
contiene la risa
que se me perdió
hace un siglo.
La voz de mi niño
es la única recompensa
que merezco y necesito.
La voz de mi niño
es el switch
de mi odio y mi olvido.
(*) Publicado en el poemario Chiraspelas o A mis amigos
México, 2017. Editorial Letras de Pasto Verde.

