La poesía de Valentina Rojas
asoma con esa sutileza de versos, donde muestra entre la nitidez y simpleza, lo ingenioso de su obra. Según afirma Pedro Arturo Estrada: Más allá de un cierto minimalismo que obligan a afinar la atención, dejan entrever una visión inquietante, una intimidad a veces desgarrada y sombría que, sin embargo, deja lugar para el aire, para la luz, siempre necesaria:
Necesario es mirarse en la oscuridad
abrir los ojos en la negrura
No siempre es en la claridad
dónde todo se nos muestra.
No toda es vigilia la de los ojos abiertos, decía Macedonio Fernández. Y en este sentido para Valentina Rojas, el poema sabe ver y hace ver lo que la claridad oculta. Es desde ese lugar, ese ámbito en el que tal vez ella nos invita a leerla.
SELECCIÓN DE POEMAS
Umbría
La luz alumbra adentro
y refleja lo que somos,
todos los días se juega con la sombra
seguimos la marcha de nuestros ancestros
y los astros.
Un espíritu le habla a otro
y casi siempre es por medio de la herida,
se enlazan las rupturas
Necesario es mirarse en la oscuridad
abrir los ojos en la negrura
No siempre es en la claridad
dónde todo se nos muestra.
Alumbrarse
Todo nacer implica una ruptura,
a veces,
Hay que abrazar la herida y a su vez,
la luz que trae consigo
Aprender de la desnudez del desgarro
de la revelación que encierra en sí misma.
Virtud
Amanece
y la luz trae consigo
la desnudez del lenguaje.
El relámpago de la palabra
la pregunta y el silencio.
Cuando callamos, también nombramos
lo que el alma dice, lo que el cuerpo ignora.
Luciérnaga
Un día la vida acontece
y se teme al silencio del infinito
se camina y se nombra entre lo no sabido
Las huellas se convierten en lo único certero,
allí habita una luz
que como una luciérnaga prende y apaga
Eso, llamado incertidumbre
Enigma sagrado que nos reviste.
Visión
Un día vi la luz ocultarse
en el peso de la verdad de los cuerpos,
la grieta del camino
un misterioso hechizo,
recorre la mirada
huye del reflejo.
Nunca busqué
pero quizás la certeza
siempre estuvo en el jardín.
Amanecer
Los días oscuros son atravesados por la palabra,
ahora habitan narraciones solitarias
mientras los muros se alzan sobre nosotros.
A qué hora ruge la sombra,
dónde verter el fuego que se lleva como aliento
Una pequeña mariposa alza su vuelo
El viento entra por la ventana,
el soplo de vida
invade la casa.
Allí adentro, un susurro dice:
Ya los días oscuros son
iluminados por la palabra.

Valentina Rojas, Envigado, Colombia. 1998. Ha sido publicada en las antologías: Mujeres poetas La Jaula se ha vuelto pájaro (Medellín 2019), 100 mujeres poetas (Bogotá 2019), El vuelo más largo (Perú 2020); así mismo revistas como: Poetry Quarteely (USA), Kikah Magazine, Al Kitaban (El Cairo Egipto), Ærea Revista Hispanoamericana (Chile), Revista Innombrable (Medellín) y en algunos sitios WEB. Sus poemas han sido traducidos al inglés, italiano y árabe. Fue jurada del Premio Nacional de Libro de Cuentos R.H. Moreno Durán Sub 35 y del Primer Premio Nacional de libro de cuento Infantil Yolanda Reyes; además de participar en diversos eventos de poesía de carácter local e internacional, como el Festival Internacional de Poesía Ignacio Rodríguez Galván, celebrado en Pachuca (México) recital de poesía Quiero decir muchísimo por la Academia Peruana de la Lengua Española y el 30 Festival Internacional de Poesía de Medellín.

