OJOS AMARILLOS
Escribir, como si fuera pelar una uva con un machete oxidado
Abrazar, sacando la cadera para evitar algún roce
Mirar como si tuviéramos un periscopio
Recordarte con todos tus colores
Caminar con un buzo blanco por algún pantano
No contestar jamás, un teléfono
Beber con los compañeros y compañeras
Ver algunas faldas como piezas de museo
Lentes bendecidos en Roma
Piletas que echen vino
Sin más abrigo de tu voz, que calienta mi piel
Y que me ablandan cual caro anestésico
Una mujer pulcra
Dos policías barrigones, limpiándose los dientes con un palito
Y yo viajando a la caza de la voz femenina más bella
Con la lámpara de Aladino en ristre (nunca se sabe)
Y así, así
Ahí viendo
Pasándonos la voz
Viviendo, pero jamás en piloto automático
Claudicando cada dos segundos
Inmolándose ante la nada
Amar también a la nada
A ese vacío tan rico
De ojos amarillos
Y tu viniendo como por asalto
Con los ojos más amarillos
A manera de recuerdo,
Porque así
Es la única forma que puedes venir, como
Un recuerdo.

