+La elección del 4 de junio, llamada la madre de todas las batallas, será en realidad una guerra de tarjetas, entre la de Bienestar y la tarjeta rosa; entérese de cómo funcionan; pésimo servicio en Banco Santander
La frase:
Los hombres en general, no son sino marionetas maltratadas por un titiritero.
GIOVANNI PAPINI
EL DETALLE: Lamentablemente tuve la necesidad de acudir este lunes a dos sucursales de Banco Santander en esta ciudad, aunque debí ir solamente a una, pero…
Fui a realizar el pago de derechos federales sobre ISBN, que sólo se cobran en dicho banco. En la sucursal de Morelos entre Ignacio Rayón y Sor Juana, me dieron ficha tardada porque no soy cuentahabiente. Luego al pasar a la caja, sólo me pudieron hacer un cobro, porque ya no tenían el papel especial para darme el recibo.
La forma que llevaba hay que partirla en dos, cuestión que hizo la cajera que me atendió. Nunca me pidió poner una leyenda en la parte que ellos se quedan para girarla a su cliente.
Acudí a otra sucursal en Morelos para hacer el segundo pago. Está entre Morelos y Matamoros, en donde por muchos años fue sede de la tienda de ropa infantil Campanita.
Ahí no me preguntaron si era cuentahabiente, sino sólo si llevaba el pago en efectivo. Les dije que sí. Por cierto ¿Por qué un banco no acepta pago con tarjeta de otro banco?
Muy majadero e imperativo el cajero número 3 me dijo que partiera el documento, le dije que en la otra sucursal no me habían solicitado eso, se defendió diciendo en que en esa sucursal sí. Obvio hice su trabajo, si no, no me cobra.
Finalmente me pidió que pusiera una leyenda en la parte que ellos se quedan, cosa que no me dijeron en la otra sucursal. Intervino la supervisora, le expliqué y me dijo por toda solución: es que en la otra sucursal debieron tener documentación.
Y le señalé sí, debieron, pero el inútil del gerente es tan ineficiente como su cajero que no solicitó papelería suficiente.
¿Qué dirá Patricia Botín, la dueña de este banco español venido a México, de la forma en que sus empleados atienden al público?
LAS ELECCIONES Y LAS TARJETAS
El escenario es parecido al estadio Akron, aunque sin la capacidad en cuanto al aforo, sin la comodidad de un moderno estadio como es el tapatío, pero sí con las mismas palabras que hicieron famoso y millonario a Jorge Vergara con sus productos de Omnilife.
Vergara era un líder natural para sus vendedores, como las lideresas que hay en nuestra entidad para convencer a sus legiones de seguidoras vía la tarjeta rosa.
Dicho escenario es similar al de una secta que hizo famosa Naasón Joaquín, líder de la iglesia La Luz del Mundo, con sede en Guadalajara también y que pregonaba tener cinco millones de seguidores, con el argumento de la salvación eterna. Hoy ni siquiera él se salvó del juicio que le hacen en Estados Unidos por diversos delitos de orden sexual. Aunque en esto último, hay que señalarlo, no hay similitud.
Sin embargo, los escenarios, quizá unos cinco mil en todo el territorio estatal, tienen la misma mística, la de seguir al hombre al que se le debe todo y al cual hay que dar las gracias según pregonan las más de cinco mil líderes que hablan tan bien o mejor que Jorge Vergara, convencen también o mejor que él y mantienen el control de una base calculada en 600 mil mujeres en el Estado de México.
Los escenarios son menos suntuosos, son reales, lo mismo en el gimnasio del lugar, cuando lo hay, que en la casa de la vecina que tiene un patio grande o bien en el préstamo de alguna casa grande en donde se pueden reunir cien o más mujeres.
Pero mucha atención, los escenarios se repiten también. A lo largo de todo el territorio nacional con la tarjeta de Bienestar, que por cierto está dividida en tres, por ahora, la tarjeta que se le da al pueblo pobre y noble, la que se le dio al pueblo no tan pobre y aún no jubilado que depende o dependía de los bancos establecidos y que está por desaparecer para ser manejada sólo en los bancos de bienestar y que ahora, con el incremento de fin de año, alcanza la cifra de 4 mil 800 pesos bimestrales.
Por cierto a quienes ya tienen su tarjeta de Bienestar le recomiendan que aún no desechen la bancaria porque ahí pueden depositarles todavía el bimestre actual que se ha comenzado a pagar.
La tercera opción es la de los jubilados que no tienen tarjeta, porque ya estaban jubilados, pero que si tienen la pensión de Bienestar y que se las deposita directamente el Banco de México, bien a los afiliados al ISSSTE, bien a los afiliados al IMSS.

LA FORMA DE ESTRUCTURAR LOS GRUPOS
Cada una de las jefas de zonas tiene un perfil especial, pero similar entre ellas, es algo así como la comandante de una zona militar por el don de mando que tienen y porque su voz penetra en el cerebro de cada una de las mujeres que acuden, por necesidad, a gestionar su tarjeta rosa.
Generalmente es una comadre, vecina, o amiga la que lleva a la nueva afiliada y la presenta con la jefa que habla como si ella fuera dueña del changarro, entonces casi en forma intimidatoria le solicita a la nueva afiliada la documentación de rigor, INE incluido y disposición para acudir a cualquier llamado sea entre semana o los fines de semana.
Hay un detalle, la comandante está enterada de todo lo concerniente tanto a las ya afiliadas como a quienes recién se inician. Esto le sirve para mantener el control del grupo y también por qué no, para poder disfrutar de los beneficios que serían de las que ya no regresan que son pocas, porcentualmente hablando.
Es algo así como uno de los pagadores que funcionaron entre los años cincuenta y setenta tanto en el magisterio estatal como en la burocracia y al que había que reconocer, económicamente hablando, porque hacía el esfuerzo de ir por los cheques del sueldo de los trabajadores, bien hasta Toluca o bien hasta las capitales de los municipios.
Si la comadre es de las preferidas de la comandante, la tarjeta rosa sale de inmediato, sino lo es, entonces tarda cuando mucho un par de meses.
Es de hacer notar que hay muchas mujeres desempleadas y que esas son, en su mayoría, las que acuden a los llamados que son para dos cosas:
La primera para que asistan a una nueva entrega en los municipios del Valle de Toluca, que contiene 52 municipios. Ahí se les dice que la entrega será el jueves o viernes en determinado lugar y se les dan instrucciones precisas para acudir, obviamente hay transporte, pero a diferencia de otros tiempos electorales, no hay ni lunch ni agua.
Aunque eso sí, el camión no regresa al lugar de origen hasta que no estén todas las integrantes del grupo y ahí es donde la comandante da cuenta de quiénes si cumplen con sus obligaciones cívicas y quiénes no.
Y detallan, entre esas instrucciones: nada de sacarse fotografías con el gobernador, sólo si él decide sacarse la foto con alguna de ustedes, entonces sí, está permitido, de lo contrario no.
Les ordenan hacer mucho énfasis en el nombre de Alfredo del Mazo, ya sea para echarle porras o para reconocerle que, gracias a él tienen los beneficios de la tarjeta, sólo a él y nadie más. A él le deben ustedes todo, les remarcan hasta el cansancio.
Por esta razón hago el comparativo con las huestes de Jorge Vergara o de Naasón, porque da la impresión de que están en una secta, porque realizan al pie de la letra lo que les ordenan y lo hacen por la necesidad económica que tienen para recibir los dos mil 500 pesos bimestrales.
El segundo llamado es para confirmar el primero y remarcar en las instrucciones bien para recibir la tarjeta, bien para hacer numeroso el grupo aunque no reciban nada.
Y el tercer llamado es para solicitarles que participen en jornadas de limpieza en las zonas de influencia en donde se encuentran, que además de agotadoras, implican poner escobas y trapos de limpieza para dejar calles, avenidas o carreteras relucientes.
Dentro de esas reuniones también preguntan, delante de todas las asistentes ¿Quién tiene otro beneficio, además de la tarjeta?
Y la respuesta es emitida con mucha pena por las que reciben otro tipo de ayuda. Levantan la mano y dicen: recibo canasta básica y eso lo aprovecha la comandante para remarcar que esa persona o personas deben estar más agradecidas con el gobernador por todos los beneficios recibidos.
Los dos sistemas, el de las tarjetas rosas y el de las tarjetas de bienestar, sin duda alguna serán fundamentales para las próximas elecciones, porque ahí hay votos garantizados sin tener que recurrir a los famosos carruseles o bien al llamado ratón loco.
Esto sin duda es un trabajo que se ha venido realizando a largo plazo, como lo hizo en su tiempo y en su momento el actual presidente de la República y será muy difícil que esas personas dejen de votar por quienes les indican las comandantes, ya que no querrán exponerse a dejar de recibir esa ayuda.
En la madre de todas las batallas ¡Los tiempos electorales cambian!
¡Vamos a ver de qué tarjeta salen más votos!


