DÍA DE LA TIERRA 2023
El Día de la Tierra a celebrarse este 22 de abril es una prueba dramática de una nueva y amplia preocupación mundial que atraviesa generaciones e idealismos. Puede ser el símbolo de una nueva comunicación entre jóvenes y mayores sobre nuestros valores y prioridades.
Es tiempo de reconocer la importancia de este día como instancia para reflexionar sobre la necesidad de replantearse y restaurar la relación entre los humanos y la naturaleza.
Si bien ante tanto descuido al planeta pareciera que la humanidad le ha declarado la guerra a la naturaleza, algo tan insensato como suicida, que se correlaciona con la causa del actual sufrimiento humano, de importantes pérdidas económicas y de un aceleramiento de la erosión de la vida terrestre.
Al reconocer a la naturaleza como una aliada indispensable, podemos desatar el ingenio humano en favor de la sostenibilidad y garantizar tanto nuestra salud y bienestar como los del planeta.
Es buen momento para conocer la triple crisis mundial que nos aqueja, para ilustrar de manera concisa a qué se enfrenta la humanidad, cambio climático, pérdida de biodiversidad y contaminación general. En principio el cambio climático es un hecho ya innegable, en donde los cambios ambientales aumentarán y se acelerarán en los próximos decenios debido a una mayor expansión de las actividades humanas y a los desajustes temporales de los sistemas de la Tierra.
También está la crisis de la pérdida de especies, alrededor de un millón de especies de animales y de plantas se encuentran en peligro de extinción, la biodiversidad está disminuyendo globalmente a un ritmo sin precedentes en la historia humana y que el ritmo de extinción de especies se está acelerando, provocando graves impactos en las personas de todo el mundo.
La tercera crisis es la de la contaminación de desechos químicos producidos por la actividad humana en el fondo del Océano Pacífico noroccidental y al sureste de las islas Marianas.Estos contaminantes se encontraron a unos 8.000 y 10.000 metros debajo del nivel del mar. Además de microplásticos, se encontraron en esos lugares remotos restos de isótopos radiactivos.
Aunque el escenario planetario parezca desalentador, la ciencia insiste en que podemos y debemos hacer cambios profundos para revertir la crisis. Tenemos que vivir en paz con la naturaleza y reconocer a nuestra Tierra como el medio no solamente en el que vivimos, sino al que tenemos que cuidar y proteger, en el Día de la Tierra reconozcamos que es un punto de inflexión para reconocer que los ecosistemas son nuestra casa y que, de no alcanzar la armonía con ellos, la supervivencia de la especie humana penderá de un hilo.
De ahí que el Día Internacional de la Madre Tierra sea una muestra de la necesidad de un cambio hacia una economía, producción y consumo más sustentables, que permitan a la humanidad vivir en armonía con la naturaleza. Considerando que, en las cadenas productivas del modelo económico actual, el consumo y la responsabilidad individual tienen un poder fundamental, el consumo determina las decisiones de gobiernos y empresas para transformar los sistemas económicos y financieros del presente y del futuro.
El Día de la Tierra propone recuperar la armonía con la naturaleza en un momento en el que los síntomas vitales del planeta son alarmantes y donde la diferencia para el cambio depende del verdadero cambio de los patrones de consumo de las sociedades que habitan la aldea global.

