PATRIOTA Y ROMÁNTICO

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Corazón de oro tiene José María. Se le sigue en sus discursos históricos llenos de profunda cultura humanista. En artículos de acendrada vocación periodística: junto a escritores del siglo XIX mexicano: Joaquín Fernández de Lizardi, José María Cos, Ignacio Ramírez El Nigromante, Ignacio Manuel Altamirano, Guillermo Prieto, Francisco Zarco, Manuel Payno, Vicente Riva Palacio y varios más, que hacen de ese siglo mundo de batallas por un país culto, educado y consciente de su devenir. Entre grandes periodistas del siglo de nuestra Independencia está Heredia. En cada tarea que emprendió deja su impronta de genio. Por lo que al leer sus versos se puede atender al ciudadano preocupado por el destino de Cuba, tanto como por el país que le da hogar: mujer, hijos y ciudadanía. Sus poemas son su biografía. Biografía que resume su ideal patriótico y emoción romántica. En el libro Poesías / José María Heredia, Edición Nueva York 1825 / Edición Toluca 1832: Facsimilar, en cuya investigación y coordinación interviene Onoria Céspedes Argote. 

Dice la académica: Estos textos, en dos tomos y cuidados personalmente por Heredia, presentan una parte de la obra completa del cubano que llegó a Toluca para quedarse por siempre. Su edición constituye un acontecimiento de gran envergadura para la cultura hispánica. En Toluca se conserva la huella y pervive la memoria de tan ilustre institutense en los días que dieron paso a la gesta independentista, cuando puso en práctica su proyecto educativo-cultural. Entre los años 1834 y 1835. Heredia dirigió el Instituto Literario de Toluca, hoy Universidad Autónoma del Estado de México (UAEM). Su ideario, evidenciado a través de una extensa labor creativa que desplegó tanto en sus trabajos líricos como ensayísticos, así como en artículos, proyectos periodísticos, discursos, labor legislativa, política, creación teatral, jurisprudencia, diplomacia, bibliotecología, pedagogía y tantos más, revela su capacidad enciclopédica y su labor constante. Por su creación literaria el insigne José Martí lo llamó el “primer poeta de América”. Primer poeta cubano, primer poeta romántico de habla hispana, poeta desde su más temprana infancia, cantor de la naturaleza, del amor, de la patria, de la historia, adaptador de diversas producciones y traductor de poesía universal. Hay que ir a las fuentes, hay que hacer el estudio de campo para saber bien a bien que dijo en su poesía el insigne cubano que da tanto lustre a su patria de origen como a México. 55 poemas son los que componen la edición de Nueva York del año 1825, son prueba de que estamos ante un joven poeta que es escritor-río. Es decir, ese amante de las letras que tiene en sus cualidades y fortalezas por la literatura capacidades que le permiten crear tanto poemas cortos como aquellos extensos de largo aliento, tal y cual lo comprueba su oda Al Niágara. Imaginemos, con sólo 22 años, en dicha edición comprueba su genio el cubano que vive exiliado de la patria ya que es perseguido en Cuba, cito a Onoria Céspedes, quien escribe: En 1845 mientras José María Heredia está en los Estados Unidos, deportado de Cuba por su implicación en la conspiración independentista “Soles y Rayos de Bolívar”, publica la histórica primera edición de sus poesías en Nueva York”. Mucho nos cuenta a través de su poesía el joven cubano —genio de genios—, con respecto a su itinerario intelectual de estudio de personajes filosóficos y heroicos en liderazgo por su tiempo. Sorprende a todos su sensibilidad por lo que es el patrimonio natural de su Isla, de los paisajes que ve en el norte de América y en su encuentro con la grandeza urbana y cultural del país que le recibe al principio con los brazos abiertos. La cita de los nombres nos lleva a comprender que hay en el camino de esta investigación sobre el poeta cubano, la necesidad de darles volumen aparte a sus poemas patrióticos, los familiares, los románticos, aquellos en amor a la naturaleza y, los que refieren la riqueza de culturas que hacen de América un enorme y bello Canto General que en buena parte fue lo que quiso hacer el poeta chileno pablo Neruda en su famoso libro. Heredia como todo clásico es a la vez un libro de libros. Tal y cual sucede con Jorge Luis Borges por su saber enciclopédico. En su preparación histórica destaca que a sus 22 años sea capaz de valorar la presencia de Napoleón Bonaparte, del cual aparecen dos poemas en que dice: “Sin más recurso que su ardiente espada / de Carlomagno el trono reeligiera, / y en el sentóse, y en su lecho viera / a la hija de los Césares amada. / Arbitro fue de Europa amedrentada, / de sus trémulos tronos dispusiera, / y en Moscú y en Madrid su águila fuera / y en Roma y Viena y en Berlín vio alzada. / ¿Cómo cayó? Vendido, abandonado, / sobre una roca en el océano espira, / dando ejemplo a los déspotas terrible. / Y al ver su ruina y fin desventurado, / grita la Historia al mundo que se admira: / “¡No hay opresión por fuerte irresistible!”. 

Cuando escribe esto, es un joven que mira a su patria, extiende su vista a Europa y al nuevo continente y a través de su poesía le vemos ser un hombre universal, humanista por encima de todo. Lo comprueba su interés en el destino del filósofo griego Sócrates: ¡No, jueces condenéis con ciega ira / de la augusta verdad al sabio amante…! / Más, ¡ay! que el vil Melito ya triunfante / la venganza logró por que suspira. / Sócrates firme con piedad le mira, / y él palidece, y con igual semblante / bebe el sabio veneno devorante, / y en brazos de Platón tranquilo espira. / Presto remordimientos dolorosos / Atenas siente, y su crueldad gimiendo / maldice y sus fanáticos furores. / temed, mortales, oprimir furiosos / a la virtud y al mérito, oprimiendo / al que osa combatir vuestros errores. Biografía de Sócrates, biografía futura de José María Heredia, que para su joven edad sabía ya lo que representa combatir a los desleales, deshonestos y corruptos opresores. No le ha de extrañar el destino que le espera cuando este cruel llega a su vida. No hay ser consciente y sensible que no enfrente a los corruptos a pecho abierto. A pesar de tener frente a él amenazante bayoneta, no ha de ceder en su posición de humanista ante corruptos que todo despeñan.

Estudiar a José María a través de su poesía es seguir las huellas por donde anda. Lo hace con visión que lleva a vivir lo vivido por el poeta. Oda Al Niágara: Dadme mi lira, dádmela, que siento / en mi alma estremecida y agitada / arder la inspiración. ¡Oh! ¡Cuánto tiempo / en tinieblas pasó sin que mi frente / brillase con su luz…! Niágara undoso, / sola tu faz sublime ya podría / tornarse el don divino, que ensañada / me robó del dolor la mano impía. / Torrente prodigioso, calma, calla / tu trueno aterrador: disipa un tanto / las tinieblas que en torno te circundan, / y déjame mirar tu faz serena, / y de entusiasmo ardiente mi alma llena. Poeta de todo aquello que se mueve alrededor de sus sentidos, no le escapa nada, ni lo que viene de la naturaleza, ni de lo que le llega a través del universo de la cultura hecha por el hombre en tierra. Escribe versos a Catón: De la alma libertad campeón augusto, / entre ruinas de Roma miserable, / Catón opone el pecho incontrastable / a César vencedor y Juve injusto. / No hay esperanza… / Al opresor robusto / ríe la fortuna con semblante afable… / Fue Roma… En su clemencia despreciable / brinda, y le oye Catón con rostro adusto. / “lejos”, dice, “el perdón!” Mi vida. / menos horrible la injustica hiciera / con que victoria al opresor corona. / Dice, y rompe su pecho: por la herida / indignada se lanza el alma fiera, / y el cadáver a Cesar Abandona”.

Jovencísimo y cuenta con una sólida cultura histórica en pueblos y personajes. Así escribe a México y al Teocalli de Cholula. Así nombra a Roma y a Turquía. Así expresa su amor por su patria a la que deja, y en ese irse saber que en la Isla queda la mujer amada a la que canta siempre con dulcísima voz de enamorado. El riso de pelo: Pelo querido, / tú la inclemencia / de esta ausencia / mitigarás. / De cruel olvido / ni un solo instante / al pecho amante / permitirás. / En el momento cruel de mi partida…. El joven más brillante de Cuba tiene que salir pues en peligro está su vida. Va a exilio que ha de ser su vida, para tristeza de la historia y de las musas que le acompañan.