ANATOMÍA (Primera parte)
Tu cuerpo
Cero frivolidad y con infinitos números a la derecha por tu profundidad, a pesar que eres de izquierda
Con carnet de identidad falsificado
Con las pecas como archipiélagos que forman tatuajes
Naturales
Con articulaciones de jebe
Con poros desde donde sale tu voz estéreo
Como parlantes
Bocinas que vibran también en modo taquicardia
Con una simple mirada inocente para que nadie
Se dé cuenta
Y los ojos de demonio que se prenden automáticamente
Para que como linterna
Marquen el lugar
Donde saltas por todos los muebles
Y así cada vez que te veo
El mismo rito –tres veces al año– en promedio
Para hundirnos
En ese jardín sin pasto
En esa araña del techo
Que deja de dar luz apenas te ve
Y de nuevo al juego
A los récords
De quien aguanta más
Y tú desmayándote y resucitando
Y yo igual sólo que menos veces
Y veo tus fotos
Y escucho algunos antiguos audios de tus sonidos
Sin una sola palabra
Y tú otra vez
Con la ropa
Para que salga fácil
Y para que luego el agua te seque en un solo chorro
Solo por un momento
Como descanso
Porque no nos detenemos
Y la brutalidad se hace tierna en tu piel
Y la ternura eso sí,
Salen nada más como palabras
Y el despedirnos, sin, que, me, des, la espalda
Para no saber cuándo
Será la última vez.

