Un año en poderedomex (I)

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El primer artículo que escribí para poderedomex se publicó el Día de los Inocentes: diciembre 28 de 2017. Luego de platicar con el editor Ricardo Garduño y pedirle un espacio para dar rienda suelta a mis ideas sobre cultura, arte y tradiciones, le propuse día de la semana para publicar: jueves, el cual aceptó. Fue pura coincidencia que el primer artículo cayera ese día y lo mejor es que no me hizo la broma: sí me lo publicó.

A la fecha he escrito 52 artículos, 53 con éste, siempre con total libertad de expresión. Pero si bien la cifra coincide con el número de semanas del año, no siempre he escrito los jueves. Por ejemplo, en septiembre y octubre mandé dos colaboraciones por semana y hubo ocasiones que por trabajo, salidas, por hacer quehacer en casa o de plano por falta de imaginación no envié artículo. No obstante el número refleja que en promedio he cumplido con uno semanal.

No sé si alguien se ha fijado, pero la columna se llama Tianguis Global. En la mayoría de los casos, los títulos de columnas tienen atrás una historia personal. En mi caso es la siguiente: a mediados de los 90 había en Toluca una publicación callejera (se repartía en cruceros y semáforos) llamada Mensaje de Don Sergio Olguín del Mazo, que sobre todo contenía publicidad y uno que otro artículo. El principal era el de mi padre, el Profesor Mosquito, que salía en la primera página, una columna llamada Tianguis Dominical.

En sus últimos años de vida, mi padre me mandaba a hacer cobros a los medios donde escribía, especialmente a El Sol de Toluca, El Pulso de Toluca y Mensaje. Cuando él murió en mayo de 1997, ofrecí a Mensaje continuar con la columna principal pero con otro nombre: Tianguis Global, preservando la palabra Tianguis que tanto gustaba al Mosquito, añadiéndole Global. Entonces el término globalización estaba de moda y yo, estudiante de Ciencias Políticas, estaba casado con el tema. Los editores aceptaron y envié mis artículos cada semana hasta que meses después, sin mediar explicación (no la hubo al menos para mí), dejaron de publicar y ahí acabó mi colaboración.

Tuve esta anécdota en mente al comenzar a escribir para poderedomex. Tal vez el título no refleje lo que dice la breve presentación: Investigador de la Paz y no Violencia con énfasis en diversas manifestaciones artísticas y culturales, pero sentí que, de alguna manera, debía rescatar ese título y simplemente titulé la columna de la misma forma que hace 20 años. Lo cierto es que los artículos son de chile, de mole y de dulce: todo el tianguis cabe en lo global.

Ahora bien, como seguido voy a la ciudad de México a visitar museos, en la columna me he enfocado a reseñar exposiciones. De hecho me estrené con Rojo mexicano: la grana cochinilla en el arte del Museo Nacional de Arte (Munal), recinto del cual también reseñé Discursos de la piel: Felipe Santiago Gutiérrez (1824-1904), La merienda del señor verde y Nahui Olin. La mirada infinita. Del Palacio de Bellas Artes: Chucho Reyes. La fiesta del color. De San Ildefonso: Vaticano, de San Pedro a Francisco. Dos mil años de arte e historia. Del Palacio de Iturbide-Fomento Cultural Banamex: América. Tierra de jinetes. Del charro al gaucho, siglos XIX al XXI. Del Museo de Arte Popular (MAP): México Textil. Del Memoria y Tolerancia: LGBT+ Identidad, amor y sexualidad. Y de San Carlos: Evocaciones, con la que festeja medio siglo de existencia.

En el marco del 50 Aniversario del 68, reseñé seis muestras sobre resistencia y arte: Sueño de Solentiname y Memorias del Subdesarrollo de la Fundación Jumex; Gráfica del 68: Imágenes rotundas y Sublevaciones del Museo Universitario Arte Contemporáneo (MUAC) de la UNAM; Exposición Colectiva de Artistas del Salón de la Plástica Mexicana; Memorial 68 del Centro Cultural Universitario Tlatelolco. En este año electoral, del Museo del Objeto (MODO) hablé de Ciudadanía, Democracia y Propaganda Electoral en México, 1910-2018. De cine reseñé Kubrick de la Cineteca Nacional, El mundo de Tim Burton del Franz Mayer y La fábrica del cine: Estudios Churubusco 1945-2017.

Del Museo de Bellas Artes de Toluca hablé de Tutankamón: la tumba, el oro y la maldición. Y me di una escapada a Guadalajara para ver las exposiciones por el centenario del Museo Regional de la capital jalisciense: en el marco de la FIL, que tuvo como país invitado a Portugal, se presentó Variaciones sobre una tradición: de los pañuelos de amor a los bordados con poesía; además de las muestras mexicanas De Sevilla a Guadalajara. La serie pictórica de la vida de San Francisco de Asís y Tina Modotti y la vanguardia fotográfica en México.

En otros temas de arte, con motivo de la Zona Maco 2018 reflexioné sobre lo absurdo en el arte contemporáneo; por el Día Mundial de los Museos (18 de mayo), reflexioné sobre estos recintos en la actualidad; también hablé del arte inspirado por el PRI; así como de la alegría que refleja la pintura de Nahui Olin; y producto de una visita casual, referí los 40 años de la Sala Nezahualcóyotl de la UNAM y los 40 de la Orquesta Sinfónica de Minería.

También di a conocer varias obras que a lo largo de su vida adquirió mi padre, que tenemos en casa y no son muy conocidas: un cartel y dos dibujos del pintor universal Leopoldo Flores; un dibujo a colores del pintor del Valle de Toluca, Esteban Nava; y un dibujo de artista desconocido donde aparecen retratados el poeta Josué Mirlo (este año se cumplieron 50 años de su fallecimiento), el escritor Rodolfo García, mi hermano Alfonso Sánchez Arteche niño y el Mosquito.

A veces pienso que he abusado al hablar de mi padre, no obstante también pienso: ¿Cómo no hablar de mi progenitor? ¿Cómo no hablar de ese personaje que fue un referente del periodismo y la cultura mexiquense en la segunda mitad del siglo XX? ¿Cómo no hablar, en suma, de ese señor con el que viví 23 años, quien me heredó el gusto por los libros (tenemos miles de ellos en casa) y por las diversas manifestaciones y expresiones culturales?

(Continuará…)