¿Necesitamos Quedarnos Sin Agua, Para Empezar a Cuidarla?
No se trata de otra cosa, más que la falta de educación sobre el cuidado del agua; un recurso natural sin el cual, simplemente no podríamos sobrevivir, pero no solo no cuidamos el agua, sino que además la desperdiciamos y destruimos todas las fuentes de abastecimiento, en una especie de instinto suicida para las presentes y las futuras generaciones. Sin embargo, no hay mañana, el destino ya nos alcanzó.
¿Necesitamos quedarnos sin agua para empezar a cuidarla? Cuando nos la racionan y tenemos la incertidumbre sobre si al día siguiente contaremos con lo indispensable para la salud y la alimentación, hasta entonces es cuando nos volvemos los más cuidadosos y los mejores administradores de este vital recurso.
Pero en cuanto se hace el anuncio de la normalización del servicio, volvemos a la irresponsable inercia del desperdicio, del derroche, a sabiendas de que hay más familias en diversas zonas de la ciudad con carencia absoluta del abastecimiento.
Mientras contamos con el suministro normal, nos resistimos al pago puntual del servicio, a reparar las fugas de agua, a hacer un uso responsable de la disposición y utilización del bien natural, por lo que es muy común ver correr el agua potable en los lavabos, las regaderas, los patios, en las calles y las coladeras del drenaje.
Hasta ahora no ha habido crisis total de escasez de agua que nos haga cobrar plena conciencia de la indispensable necesidad de hacer un uso racional del recurso acuífero, pensando no únicamente en las presentes, sino también en las futuras generaciones, a las que les espera un panorama crítico, máxime si seguimos esta ruta criminal de acabar con las fuentes que nos aseguran la sobrevivencia, dado que los procesos naturales del agua requieren muchos años.
Con toda razón en la Carta de la Tierra, se nos advierte: “Que nuestro tiempo sea recordado por el despertar de una nueva reverencia ante la vida, por el firme compromiso de alcanzar la sostenibilidad e intensificar la lucha por la justicia y la paz, y por la alegre celebración de la vida”.
Elio Villaseñor Gómez, director de Iniciativa Ciudadana para la Promoción del Diálogo AC, alerta: el clima está cambiando como consecuencia de las emisiones de gases de efecto invernadero y el calentamiento global con eventos climáticos extremos que se van incrementando, como sequías e inundaciones. “Es un mensaje que nos está enviando nuestro planeta”, y que no podemos soslayar.
*Licenciado y Maestro en Periodismo
lurame_3@hotmail.com @luciorm

