Termina año

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Está por culminar un año más, este 2018 ha sido histórico en muchos sentidos y pareciera que se convirtió en un parteaguas para lo que habrá de venir en el futuro.

Cada uno de nosotros deberá hacer su propio balance de vida, y con base en él tratar de orientar los esfuerzos para buscar mejores réditos para el 2019.

Estas fechas, para la meditación y el autoconocimiento, siguen dejando muchos saldos pendientes en cientos de miles de personas que simplemente no quieren asumir una postura más racional para con sus semejantes y ellos mismos.

Triste ver que haya padres abandonados, hijos olvidados, hermanos que no se hablen, primos que abusen de quien se deje, amistades tan convenencieras como ladinas y demás joyitas que están a la espera de fregarse, sea como sea, a quien baje un poquito su guardia. Hemos olvidado que el mayor don que podemos tener es la vida misma, y aunque suene a campaña de compañía de seguros, de verdad que vivir es increíble.

¿Qué nos cuesta hacer un esfuerzo para vivir a plenitud?, ¿Qué nos quita comenzar a responsabilizarnos de lo que hacemos y reenfocar nuestras acciones?  En ocasiones parece que algo tan simple (en el papel) como dar las gracias o felicitar a alguien por un logro resulta una acción impensable. ¿Por qué gastar mi saliva en un gracias?, ¿por qué dedicar un minuto de mi tiempo para reconocer al otro? Pareciera que eso representa un castigo o algo tan irritante que mejor no hacerlo.

Aunque no queramos verlo, la vida es la suma de todo aquello que hacemos, y en la medida de que sembremos buenas acciones, la cosecha será, necesariamente, igual de buena. Es momento de apostarle al cambio, para erradicar de nuestro catálogo de acciones todo aquello que resulta contraproducente para uno mismo.

Si le hablan, conteste; si le ofrecen ayuda, cortésmente acéptela o declínela, pero sin ser groseros; si su vecino cambio de auto, felicítelo y sienta gusto por él, porque eso es resultado de su trabajo; si su familiar está en crisis, abrácelo y dele su confianza; si la gente no piensa como usted, escúchela y respete su punto de vista, no hay necesidad de entrar en conflicto siempre.

No hay necesidad de hacer estudios profundos, simplemente voltee a su alrededor; si encuentra orden, paz, armonía y ésa ha sido acompañada de logros puntuales de sus seres queridos, pero sobre todo, puede dormir tranquilo con la certeza de que al día siguiente todo estará igual de bien. Felicidades, lo que está haciendo va por muy buen camino.

Si por el contrario, hay caos y usted tiene que hacer esfuerzos para que todo eso  no se note, piense en qué hay que hacer para cambiarlo.

Mis mejores deseo para el año que está por comenzar.