+Analizar la derrota en el PRI y ser autocríticos, antes de pensar en destapes recomienda Ricardo Aguilar; el muy ilustre Monseñor Jesús Márquez Farfán, el místico apóstol de la familia, dice el padre Daniel Valdez García

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La frase:

Usted seguramente los ha visto, la colección de relojes de Raymundo Martínez Carbajal, es impresionante. Sin duda un gran contraste, un alcalde lleno de joyas y un municipio…

LLENO DE “JOYOS”

ANALIZAR LA DERROTA Y SER AUTOCRÍTICOS: RICARDO AGUILAR

Casi siempre nos obnubilaban en las victorias que teníamos como partido. Cuándo éramos un partido hegemónico, no nos deteníamos a analizar porque ganábamos. Hoy  además de analizar el porqué de nuestra derrota, tenemos que hacer una introspección para saber en qué condición quedamos, dijo el ex presidente del PRI estatal Ricardo Aguilar Castillo y agregó:

¿Por qué? Porque como en cualquier batalla electoral o en la vida misma, tienes que retirarte para saber de qué tamaño fue el daño que causó la batalla en su ejército.

Cuántas personas se quedaroncuantos desertaron en la batalla, de qué rangos, para saber de qué nivel es el ejército de que dispones para enfrentar las batallas del futuro.

Hoy veo un deseo altísimo de participar, de muchas personas, de compañeros todos respetables, pero que están anteponiendo su visión individual hacia la visión que tiene la sociedad sobre el partido.

No podemos ofertar nada a la sociedad, porque primero tenemos que recomponernos el interior, replantear cuál va a ser nuestra plataforma, y nuestra oferta política, porque otros partidos nos quitaron las causas socialesla justicia social, el apoyar las causas más sentidas la población.

Pareciera que es el monopolio de otros partidos, y nosotros debemos hacer un análisis sobre el porqué la gente se alejó de nosotros. Primero porque el PRI se alejó de las causas de la población.

 

Hoy respeto todas las voluntades, pero más allá de estar haciendo destapes anticipados y lucha interna entre nosotros, entendamos, qué hay causas populares que la gente tiene, que está esperando respuestas de un partido político serio que realmente presente una oferta viable a la sociedad.

 

¿Se requiere cambio de nombre al PRI o va más allá que eso, qué opina?

 

Es mucho más allá que esoLa sociedad nos está exigiendo un partido serio en todos sentidosaustero de acuerdo a la realidad del país, honesto en toda la extensión de la palabra, autocrítico antes de ser críticos para con el gobierno o a otros partidos.

La gente, con mucha razón, nos ve como un partido corruptoconvenenciero, que sólo acudimos a la gente cuando sólo requerimos de su voto con urgencia, entonces requerimos de una autocrítica muy sólida, muy fuerte para ver cuáles son nuestros males y a partir de ello presentarnos como una oferta viable.

ESTA MADRUGADA FALLECIÓ EL PADRE JESÚS MÁRQUEZ FARFÁN

El pasado sábado 12 de agosto escribió en poderedomex.com.

Esta madrugada a la 1.00 horas, Monseñor Jesús Márquez Farfán fue al encuentro del Padre Dios. Nos entristece su partida, pero nos deja la alegría de su ministerio amoroso y entregado al servicio de la Iglesia, como fiel Sacerdote de Cristo. Sigamos orando para que Dios lo reciba entre sus elegidos, y le dé el descanso eterno. Descanse en paz.

 

Monseñor Jesús Márquez Farfán.

Fue velado en la Capilla de la Sagrada Familia. Y este lunes se le ofreció una misa a las 12:00 horas en Catedral.

Su deceso, tras 60 años de sacerdocio me recuerda lo que publiqué en noviembre de 2020: Este miércoles 4, durante la celebración a San Carlos Borromeo, el arzobispo de Toluca dio la información del retiro del sacerdote y licenciado Jesús Guillermo Fernández Orozco como Vicario de la Arquidiócesis de Toluca, luego de 16 años de ejercer eficientemente en el cargo.

Pero también les puedo informar que a partir del próximo domingo 8 de noviembre, se retira también el sacerdote Jesús Máquez Farfán, presbítero del templo de El Calvario, tras 60 años de ejercicio sacerdotal y a solicitud del propio sacerdote.

Monseñor Fernández Orozco, hombre docto supo ganarse a la feligresía por su don de gentessu caráctersus conocimientos y su estilo para emitir declaraciones.

En el caso de Monseñor Jesús Márquez Farfán, tuvo un ejercicio sacerdotal de 60 años, muchos de ellos al frente del templo de El Calvario, en el cerro del mismo nombre en esta ciudad de Toluca.

Convivió con cuatro obispos y un arzobispo y logró muchas amistades pudientes, como en su tiempo y en su momento lo hizo otro sacerdote fallecido hace algunos meses, Antonio ZamoraEl padre Márquez solicitó su retiro.

 

El gran reto es encontrar a un digno sustituto, pero parece ser que el arzobispo Francisco Javier Chavolla Ramos ya lo encontró, el padre Jorge Rosas Suárez.

 

Descanse en paz.

El MÍSTICO APÓSTOL DE LA FAMILIA:

El Muy Ilustre Monseñor Jesús Márquez Farfán.

 

Al respecto el Sacerdote Daniel Valdez García, escribió:

Hoy me desperté a las dos de la madrugada, lleno de inquietud. Me encontraba sumergido en la lectura sobre el genio del compositor Andrew Lloyd Webber y su Réquiem, una obra de una belleza celestial y novedosa que incluso incluye la dulce armonía de las voces infantiles. Entre sus piezas más conocidas destacan “Pie Iesu” y “Paraíso”. Antes, los réquiems solían ser sombríos y penitenciales.

Mi rutina diaria suele comenzar a las 4:30 a.m. con mis oraciones, ya que a las 5:30 a.m. me dedico a nadar. Fue en ese momento cuando vi en el chat del decanato el mensaje del Padre Toño Ayala, quien nos informaba del sensible fallecimiento de Monseñor Jesús Márquez Farfán.

Los recuerdos se agolparon en la vastedad de mi mente. El día anterior, a las 9:45 de la mañana, portando conmigo las venerables reliquias de San Juan Pablo II y del Padre Pío, tuve la gracia de vislumbrar, por breves instantes, a Chuchito. Susurré dulcemente en su oído derecho y le expresé mi profunda gratitud por el consuelo y la fortaleza que siempre prodigó con sus palabras perspicaces; fue un manantial inextinguible de amor emanado de su digno sacerdocio.

Padre Daniel Valdez

Él fue mi guía en los estudios de Psicología del Desarrollo en el Seminario Diocesano de Toluca. No se limitaba a ser un mero experto, sino que ejercía como un pastor experimentado, cercano a los futuros pastores.

Tuve el honor de conocerlo siendo yo muy joven, cuando llegué a Toluca en busca de conocimiento. Nació el 15 de marzo de 1934 en Tiripitío, Michoacán, y fue el primogénito de cuatro hermanos, entre ellos nuestra amada Carmelita.

El 29 de junio de 1960, recibió la consagración sacerdotal a manos de monseñor Arturo Vélez, primer obispo de Toluca. Para comprender plenamente sus 63 años de compromiso sacerdotal, se requiere tanto expresar y escribir tan poco, para que aquel que lea pueda obtener una clara comprensión. Y aquí me encuentro, en esta travesía de rendir un homenaje póstumo al “padre Márquez”. No le faltaron desafíos ni pruebas; padeció la injuria y la difamación. Pocos saben de su cercanía y generosidad hacia los desposeídos, pues su mano derecha desconocía las obras de su mano izquierda. La rectoría del Calvario, de la cual se apartó hace dos años, es emblemática en su vida, pues nos brinda un atisbo de su encomiable misión ministerial y, sobre todo, de su incansable apostolado en favor de la familia. No importaba la hora ni el lugar, él siempre hallaba el camino para llegar, consolar y fortalecer.

Ser prelado doméstico (monseñor) no diluyó su esencia de sacerdote humilde y compasivo hacia todos sin excepción. Su profundo conocimiento, al igual que el de monseñor Fortino Barrueta, QEPD, y el equipo, se ve reflejado en el documento acerca del Sínodo Diocesano de Pastoral, así como en otros relacionados con los Vicarios Episcopales de Pastoral y los Decanos. Esto es sólo para mencionar algunos ejemplos de su amplia colaboración.

Es evidente que sus primeras experiencias como sacerdote con las comunidades Otomíes y Mazahuas enriquecieron su bondad y ternura, convirtiéndose en una fuente inagotable de caridad samaritana y amor sacerdotal; la amargura no encontró morada en su corazón. Nos deja un legado acerca del auténtico testimonio sacerdotal como una eficaz promoción vocacional. ¿Qué fiel laico y qué sacerdote no recuerda sus palabras y su afectuoso gesto de amor?

Su amplia erudición y humildad garantizaban veladas auténticas de aprendizaje junto al maestro, al amigo y al hermano cercano. Su sólida espiritualidad, filosofía y teología se traducían en términos comprensibles, especialmente en su ardua labor en la pastoral familiar, que fue su tarea más encomiable en la presencia de Dios. Cada Eucaristía se convertía en una lección de vida, y a pesar de sufrir dolores debido a la enfermedad que lo consumía, no dejó de ofrecerse en cada Misa en el sacrificio eucarístico con Cristo.

¡Gracias a Dios, gracias a Carmelita, gracias a la familia, gracias a los amigos! Gracias, Chuchito, por tu generosa entrega en el día a día de tu vida sacerdotal. Disfruta del Réquiem con el “Pie Iesu” y “Paradise”, cantos que seguramente los ángeles han entonado en tu encuentro definitivo con Dios. Que la Virgen de la salud sea tu fortaleza y eterno consuelo.