Último trimestre
Esta obsesión por la partición, hace que la vida, fragmentaria, como la conocemos, nos dé sorpresas cada tanto tiempo. Ahora toca vivir el último trimestre del año 2023 el que corresponde a octubre, noviembre y diciembre; meses plagados de festividades, tradiciones y felicidad, mucha felicidad.
Una simulación, pues sabemos que los parámetros para definir la felicidad no están establecidos, son tan relativos, inexistentes a veces. Las metas tienen que cumplirse, porque se avecina el cierre de año, las evaluaciones y exámenes habrán de aprobarse, de lo contrario tendríamos que regresar el tiempo y eso no es posible al menos en este mundo físico newtoniano.
La presión es tal que algunos individuos que no logramos concretar ciertos proyectos planteados con anterioridad, solemos pensar que no se ha hecho nada lo cual es injusto visto desde el ángulo del vaso medio lleno, recuerda aquel vaso conteniendo agua, pensarlo así, medio vacío o vacío total.
El esfuerzo que implica el cierre de año casi nadie lo advierte, sumergidos en el afán de concluir, vamos dejando en la oscuridad los sentimientos de las personas. ¿Y qué hay de aquellas laboriosas hormigas que no dejan de trabajar? Los zánganos abejorros dirán que no han hecho nada dando por borrado el esfuerzo y la cooperatividad de la gran mayoría.
Nadie reconoce los logros personales ni las personas mismas; sin embargo, el tiempo es imparable, infrenable, irrepetible, iremos hasta donde nos quiera llevar. Me gustaría proponer que para el último día del año se vertieran en este mismo espacio todos los logros obtenidos, será interesante saber cuántas misiones sí fueron cumplidas, pero si esto no es posible, no juzguemos, se hace lo que se puede con lo que se tiene.

