Personas dúctiles

Views: 1814

El ser humano tiende a ser acomodaticio; cuando se trata de su propio beneficio, suele tener amnesias profundas y resultará que lo que haya dicho o hecho en el pasado pareciera no haber sido cierto, por así convenir a sus intereses.

 

En pleno auge de la llamada cuarta transformación, hemos visto una serie de inconsistencias: personajes que hace un año odiaban al hoy presidente de México, y que por arte de magia ahora son sus seguidores y defensores. ¿Se trata de una conversión genuina?, o simplemente se trata de un cambio de estrategia para buscar algún huesito por ahí.

 

De las pocas cosas que cuentan en un ser humano son sus convicciones, pues en ello va su esencia y razón de ser, sin embargo, el día de hoy muchos las tienen sujetas a las condiciones del mercado, como cualquier mercancía, en pleno regate por venderse al mejor postor.  Bandazos de esta naturaleza pintan a las personas de cuerpo completo, y explican el porqué de muchas problemáticas que vivimos y que parecen no tener solución en el mediano plazo.

 

Pero, ¿de qué nos sorprendemos?, si eso es una constante en los ámbitos laborales de nuestro México de gente buena. Porque estoy cierto de que habremos escuchado historias similares en cualquier espacio en el que hayamos colaborado.

 

Cuando alguien está en el poder, independientemente de la instancia en que suceda, invariablemente estará lleno de amigos, todos le adularán, le dirán que es un dechado de virtudes y demás cantos de sirenas que embriagan y embrutecen.  La realidad sale a la luz cuando se deja de ser esa figura poderosa, porque un altísimo porcentaje de esos que juraban estar a su lado, simplemente se esfuman e igualmente te venden por una cuantas monedas de plata.

 

Encontrar lealtades en el trabajo es sumamente complicado, desafortunadamente estas suelen reconocerse cuando las funciones y los cargos se han acabado, y la relación trasciende más allá del organigrama. Lo común es que quienes fueron tus colaboradores, te nieguen tantas veces como sean asociados contigo, esos no tienen ni un poquito de ma…durez emocional.

 

Por supuesto que hay excepciones y esto no exime que, quienes tienen un talento lo exploten de la mejor manera, y si eso significa colaborar con alguien diferente, haciendo lo que se les pide, es parte de la vida; muchas veces no compartimos algunas ideas con nuestros superiores y tenemos que aclimatarnos; siempre que actuemos en consecuencia y nos pongamos a trabajar, sin juicios de valor de por medio.  Lo que no se vale es hacer leña del árbol caído.

Quizás Lincoln tenía razón, Dios prefiere a la gente corriente, por eso ha hecho tanta.