RAÚL LEDEZMA Y EL ENCANTO Y ENTREGA POR SUS CLIENTES QUE LE COMPRAN PESCADO
La vida de un vendedor de pescado y mariscos, depende no solamente de temporadas altas en cuanto al consumo de dicha proteína animal, sino también del clima a los que se enfrenta Nel Golfo de México y el Océano Pacífico, que hoy en día por cambios climatológicos, la situación empeora y genera pérdidas considerables en los ingresos. No obstante, la pasión por pertenecer a una de las labores más antiguas de la historia de la humanidad, compensa escenarios grisáceos, pues para el único vendedor de pescado en el Mercado Morelos, su trabajo se traduce en encanto y entrega a los clientes.
Entre un festival de trucha, huachinango, mojarra, salmón, pulpo, jaiba, filete de atún y filete de marlin, Raúl Pedro Ledezma García, se moja las manos de hielo que cubre cada uno de los pescados que tiene a elegir entre la lista y cuenta que desde la pandemia, el mercado de la venta marina, se ha visto considerablemente afectado al bajar la venta casi 75 por ciento.
“Ya no es lo mismo, si pienso de unos 20 años a la fecha, el pescado sale muy poco ahora. De por sí la gente, la verdad, no sabe comer mucho pescado. Se compra mucho el filete, que es el que no tiene hueso, pero más allá de eso es complicado. También se debe a que desde niños no nos enseñan a comerlo, entonces se pierde mucho”, relató.

Raúl trabaja desde los 19 años en la pescadería “El Pulpo”, debido al traspaso de una familia que era dueña del negocio, sin embargo, desde entonces su día a día se ve enfocado en cortar, filetear y hasta preparar mariscos que llegan frescos al paladar de los clientes que despiertan con antojo del sabor del mar.
“Yo estoy desde los 19 años aquí y ya son más de 37 años de trabajo, pero la pescadería ya tiene los mismos años desde que se inauguró el mercado, tiene 59 años (…). A pesar de eso, la gente no come mucho pescado en Toluca, muchos niños pasan y hasta se tapan la nariz porque no les gusta el olor y yo creo que si se educa bien a comer de todo lo que se tiene, las cosas serían diferentes”, dijo.
Añadió que debido a los problemas del calentamiento global y la contaminación en general, ya no se pesca con las mismas cantidades que hace más de 20 años, por lo que el trabajo del pescador y también del vendedor se ven afectados.

“Si hay mal tiempo en el Golfo, se trae del Pacífico y lo mismo si hay mal tiempo en el Pacífico se trae del Golfo. Por ejemplo, si hay algún frente o algún huracán, se deben de esperar los pescadores alrededor de tres días después de que todo pasa, para que puedan salir a pescar. Entonces dependemos de esa producción”, relató.
Los hábitos de la población, también lo cataloga como un factor que afecta en el consumo y venta de pescado, pues alerta que actualmente los matrimonios jóvenes o familias jóvenes, no consumen notablemente el alimento, no obstante se tienen días favorables para la venta como lo son las fechas de pago de quincena, aunque aclara que en cualquier negocio se vive una situación similar.
“Me gustaría que valoraran nuestro trabajo porque todos necesitamos de todo. Nos discriminan mucho en un mercado hasta por ofrecer bolsas que se lleva la gente, pero en centros comerciales es diferente, allá no te dan el servicio igual, te cobran por todo y aquí no hacemos eso pero aún así no quieren consumir de la misma manera”, resaltó con la intención de hacer hincapié en su esfuerzo cotidiano.

“El Pulpo” se encuentra en el interior del Mercado Morelos ubicado en la calle Venustiano Carranza número 20 en Toluca, con un horario de atención de las 7:00 a las 18:00 horas de lunes a domingo, por lo que visitarlo para enriquecer una dieta saludable podría ser una opción para cerrar el 2023 con nuevos hábitos e iniciar otros propósitos en el 2024.

