Salud

Views: 1059

Del latín salus, que tiene por origen el adjetivo salvus, que significa entero o salvo. Propiamente  dicho: entero o intacto. Significa estar en condiciones de sobrellevar un obstáculo o dificultad sea esta natural o sobrenatural y una inmediatamente se pregunta ante el consultorio médico: Cómo el estado físico podría estar intacto si es lo único material expuesto al paso de los años a la desavenencia de la malnutrición y los climas inclementes. A los hijos, a la edad, al abandono.

En el ambiente psíquico, físico y social se nos exige este estado corporal que nos permita seguir viviendo; ser saludables es un requisito. De una lectura reciente tomo este ejemplo: el de la piedra que está entera, pero no vive y la idea de que al morir perderemos individualidad, pues nos reintegramos a la naturaleza, nos descomponemos, volvemos nuestros órganos a lo orgánico, qué divertido, es verdad. Pienso de inmediato en que el estatus de las molestias o síntomas que agobian, pero dejan vivir, esos no pueden considerarse saludables y por eso vine acá.

Cierto nivel de agrado hay que tener para vivir bien, pues, sana. Inteligencia y espíritu caracteriza a los seres humanos, instrumento de sus actividades es la energía saludable, así podemos dedicarnos a ganar el sustento para nosotros y la descendencia. Eso, sin considerar las lesiones físicas y morales que nos infligen los malvados. Si el examen físico de un paciente revela ciertas anomalías, a quién habrá de culparse, al enfermo por supuesto.

Salutis, la salvación. También lo es  saludar, desear salud, salutare. Sanus Salvus el arte de sobrevivir sano y salvo. Y el brindis, ¡Salud! Que después de esto, haya vida para vivirla.