+ Acción Ciudadana: Romper Prácticas que Nos Causan Pobreza
La frase:
Si una sociedad libre no puede ayudar a sus muchos pobres, tampoco podrá salvar a sus pocos ricos.
JOHN FITZGERALD KENNEDY
Acción Ciudadana: Romper Prácticas que Nos Causan Pobreza
Acción Ciudadana Frente a la Pobreza propone que candidaturas a la presidencia en el 2024, se enfoquen a romper los viejos esquemas que han ocasionado que la pobreza se estanque, que han mantenido en la precariedad a millones de personas que trabajan y a muchas otras las ha excluido del sistema laboral.
Alerta que en un país donde sólo 12 de cada 100 personas tienen condiciones de bienestar, algo está muy mal, y precisa que, en el caso de México, donde se arrastran añejas causas estructurales que las han generado y complicado su erradicación, pero también por decisiones políticas recientes que no han contribuido a que la mayoría de la población viva mejor, a pesar de que el país tiene todo el potencial para lograrlo.
Es por eso que urge con acciones en el contexto del cambio de gobierno el 2024, así como la renovación del Congreso y de nueve gubernaturas, porque es preciso comenzar a trazar el rumbo hacia los próximos años, para ir a la raíz del problema.
Así plantean el panorama actual: Hay cinco condiciones estructurales que no se han transformado, o ni siquiera se han tocado en este periodo.

1.- El sistema laboral que produce pobreza y precariedad, con millones de personas que trabajan sin ingreso suficiente para superar el umbral de pobreza y sin derechos laborales.
2.- El modelo de acceso a servicios de salud y protección social está condicionado al trabajo formal a través de la afiliación al Seguro Social, que mantiene excluida a más de la mitad de la población desde su creación hasta la fecha.
3.- La baja y menor calidad educativa de las escuelas en las zonas de mayor rezago social que acentúan la desigualdad de origen e ingreso y la permanencia de la deserción de jóvenes sin concluir el ciclo medio superior o bachillerato, lo que los condena a trabajos precarios y de bajos salarios.
4.- La exclusión económica de las mujeres del sistema laboral por obligaciones impuestas de género relacionadas con labores domésticas de cuidado sin remuneración.
5.- La exclusión histórica de las comunidades indígenas y rurales, sobre todo en el sur sureste del país.
Consideran que estas causas estructurales se han agravado en algunos casos por decisiones y medidas del actual gobierno, como el cierre de los programas de estancias infantiles y escuelas de tiempo completo, que dificultan aún más la participación laboral de las mujeres, o el fracaso de la recentralización de los servicios de salud a través del INSABI que produjo el incremento en la carencia de acceso a la salud; o el incremento de los programas de transferencias monetarias, casi al triple del monto respecto a 2018, pero sin efecto en la reducción de la pobreza extrema y con la exclusión del 61 por ciento de los hogares de menores ingresos.
Esta es la propuesta de acción:
1.- Transitar del paradigma de empleos con salarios bajos y sin derechos laborales, a un nuevo modelo que vincule la productividad con la mejora de las remuneraciones.
2.- Transitar del actual modelo de Seguro Social, excluyente, inequitativo y segmentado, para crear un Sistema Universal de Salud y Protección Social, no condicionado al trabajo. Este sistema debe incluir al menor: acceso efectivo a servicios de salud; servicios de cuidado para niñas, niños y otras personas que lo requieren; garantizar ingreso vital a personas que se quedaron sin trabajo o que no pueden trabajar.
Las estrategias prioritarias frente a la pobreza:
1.- Salario mínimo suficiente para cubrir dos canastas básicas e incentivos para el impulso del sector empresarial al salario digno.
2.- Crear un sistema nacional de cuidados con infraestructura suficiente: estancias infantiles y la recuperación y ampliación de las Escuelas de Tiempo Completo.
3.- Implantar una política de empleabilidad para jóvenes, que incluya la creación de la opción de la segunda oportunidad para jóvenes con rezago educativo y un programa de aprendices y primer empleo.
4.- Destinar fondos y apoyos para el fomento a la economía social y al emprendimiento productivo, especialmente en proyectos de economía circular.
5.- Integrar un padrón único de beneficiarios de los programas de transferencias monetarias, para que sean asignadas con transparencia, con acceso garantizado a hogares en pobreza y con mecanismos de blindaje contra los sesgos políticos.
Como acciones de emergencia para el paquete presupuestal proponen:
1.- Programas de regularización y recuperación de aprendizajes tras el rezago ocasionado por la pandemia.
2.- Programa de “regreso a la escuela” para niñas, niños y jóvenes que abandonaron las aulas en los ciclos 2022 al 2024.
3.- Integración efectiva a servicios públicos de salud para garantizar la atención a la población en enfermedades que son las principales causas de mortalidad.
4.- Recuperar el abasto de medicamentos y la cobertura de 100 por ciento en la vacunación.
5.- Evitar el uso clientelar y político de los programas sociales con fines electorales.
Sexenios van y sexenios vienen; las promesas se renuevan, pero el nivel de pobreza se mantiene alto desde hace décadas, que no corresponden con nuestra economía, por lo que es el momento de asumir los retos con mayor compromiso.
Por todas estas consideraciones, Acción Ciudadana Frente a la Pobreza impulsará las propuestas enumeradas a las futuras candidatas y candidatos; pero, además, desde la sociedad civil se seguirá impulsando la iniciativa empresarial por alcanzar salarios dignos con la participación de las cámaras y organismos de la iniciativa privada, pues sólo de manera conjunta se podrá avanzar en la agenda integral.
Falta ver si hay disposición política, ¿no le parece a usted, estimado lector?


