Adiós
Me dijo que ya no podíamos vernos. No lo entiendo. Solo ella sabe mis secretos, es la única mujer que me ha hecho sentir comprendido y que conoce el porqué de mis más profundos miedos. Sólo ella me daba fuerza y confianza para vivir. Me ayudó en los peores momentos. Me ha escuchado gritar, me ha visto llorar, me ha visto derrumbarme.
El asunto es que no puedo pensar estar sin ella. Le dediqué muchas horas. Siempre fui puntual al cruzar su puerta, nunca falté a ninguna de nuestras citas y mucho menos le cancelé. Le di todo el dinero que me pidió e hice todo aquello que me solicitó. Es necesario reconocer que me hizo madurar pero ella me dijo que también había aprendido mucho de mí.
No puedo creer que termine esta relación, cuando siempre fui sincero, cuando nunca le mentí ni mucho menos la traicioné con otra mujer. Fui un caballero que nunca le faltó al respeto. Curiosamente nunca nos peleamos. Siempre me recibía y me despedía con una bella sonrisa y me hacía sentir vivo nada más de ver su mirada. Pero hoy, después de dos años, me dijo que ya no la necesitaba y que estaba dado de alta de la terapia.

