AMNESIA SELECTIVA
Deja ya tu ceguera atencional y arráncale un beso a mi deseo enloquecido, estoy aquí, escuchando la lluvia, con su alegría de todo mojar.
No he podido recordar fechas, ni memorizar datos, teorías ni otros garabatos, todo eso me es aburrido, tedioso y rutinario.
Sólo sé de memoria, el bermellón de tus labios, la temperatura de tus manos y el ronco terciopelo de tu voz cuando me dice otras cosas y sólo escucho: TE AMO.

