¡Aquí y ahora! Conciencia de si (Segunda Parte)
Entonces, seguimos en la línea Gestalt y con la idea de que este trayecto, este viaje llamado vida, en el que no sabemos en qué estación nos bajamos, hay que vivenciarlo aquí y ahora como un poderoso y hermoso presente, al final se trata de que lo vivido valga la pena haberlo hecho, lo único que baja con nosotros de este tren son los momentos vivenciados sin olvidar que dejamos todo lo que dimos con amor cada uno de esos momentos. Así es que vamos a partir invitando a percibirse a sí mismo en el momento actual, sin evocaciones ni proyecciones futuras. Podemos comenzar conectándonos con nuestra respiración, con cada una de las contracciones musculares, con las necesidades vitales como comer o dormir, con sus experiencias sensoriales; sin embargo vale la pena no prestar atención y aislarse de distracciones, tales como pensamientos de angustias procedentes de eventos, más no vivencias, del pasado, tampoco sería conveniente hacerlo con pre-ocupaciones del porvenir.
A esto le podríamos llamar, desde esta perspectiva centrarse, pero se trata también de lograrlo sin acelerar ningún proceso, se trata de dejar fluir, confiar en él, escuchar las voces del ser. Sin duda, un gran beneficio de manejarse en el aquí y ahora comienza con la anulación de la angustia, y no se trata de magia ni de un milagro, simplemente hay que aceptar que en el aquí y ahora la angustia carece de sentido y por tanto no tienes cabida en tiempo y espacio, mucho menos en espíritu. Por ello hay que estar claros que no se trata de desaparecer el pasado y el futuro sino de afrontarlos en función de vivencias que ya nos llenaron y en sueños que llenarán de vivencias el porvenir. De otra manera, el pasado o el futuro sólo serán interferencias, y no podríamos liberarnos de las emociones que han sido bloqueadas por la misma depresión que nos ancla en el pasado o la angustia que nos evade del ahora viviendo en donde aún no estamos.
Tendremos que comenzar por darnos permiso de ser consientes del aquí y ahora, se trata de poner atención a lo que estamos vivenciando en el momento, se trata de permitirse con maestría desarrollar la vivencia, esto es, poder realizarnos preguntas al momento de las diversas sensaciones presentes, auditivas, visuales, olfativas, relacionadas con el tacto, con la voz, con el latir del corazón, con su postura, por mencionar algunas, será mejor mientras más sensaciones podamos tener presentes y así observarlas, serlas y permitir que sigan su camino, que fluyan. Esta será la forma de centrarse en la vivencia y comenzar a experimentarla en el aquí y ahora, solo fluyendo en la vivencia, el disfrute, sin juicios, así es que confía y ama tus vivencias momento a momento, cuando ésta termina, déjala ir y estate presente para recibir la que viene.
No olvidemos lo que nos compartía Gustave Flaubert: El futuro nos tortura y el pasado nos encadena. He ahí por qué se nos escapa el presente.
Entonces, lo verdaderamente valioso y poderoso de todo esto, y hay que decirlo, es que el arte de vivir en el presente vivenciando el aquí y el ahora debe darse con total armonía con nuestro ser y con el entorno, es la clave de una salud mental y por lo mismo del éxito creativo de nuestros más grandes sueños. Valdría la pena entonces preguntarnos ¿Conoces el poder del vivir aquí y ahora, de vivenciar conscientemente el presente? ¿Qué estás dispuesto a hacer para lograr tus más grandes sueños? Se trata del compromiso contigo mismo, así que pregúntate si realmente tus sueños son más grandes que tus excusas.

