+Arrecia disputa por controlar el PT; Crisis silenciosa carcome el subsuelo de Toluca; La nueva Dirección General del ISSEMyM
La frase:
Al pueblo pan y circo, pero. No hundimientos.
CONSEJA POPULAR
La disputa por el control y la conducción del Partido del Trabajo (PT) en el Estado de México ha alcanzado su punto más crítico con un cruce directo de descalificaciones y deslindes que fractura públicamente al partido de cara a los próximos procesos electorales.
El Comisionado Político Nacional en la entidad, el diputado federal Reginaldo Sandoval Flores, desconoció categóricamente una convocatoria que circula en redes sociales para celebrar una supuesta Asamblea Política Estatal este sábado 23 de mayo.
El líder partidista advirtió que dicha reunión, promovida bajo el sello de una Comisión Ejecutiva Estatal, carece de validez jurídica, institucional y estatutaria, puesto que actualmente no existen órganos de dirección locales formalmente constituidos con la facultad legal de emitir ese tipo de llamados.
Sandoval Flores calificó el evento como un encuentro privado de carácter irresponsable que genera confusión y divisionismo, sentenciando que cualquier acuerdo emanado de ahí no tendrá efecto alguno en la vida interna del partido a nivel estatal ni nacional.

Esta declaración se produce de forma paralela por una publicación en las redes sociales de la Diputada Local Ana Yurixi Leyva Piñón quién invita de manera festiva a la militancia a asistir a la asamblea en el Salón Rojo del Club Toluca para fortalecer al partido.
Sin embargo, la tensión política escaló de inmediato en el Congreso local, donde la bancada mexiquense del PT evidenció una ruptura abierta al cerrar filas con Reginaldo Sandoval; los diputados locales Anaí Esparza, Ernesto Santillán, Isaac Hernández, Sara Ramírez y Sofía Martínez se deslindaron públicamente del histórico dirigente Óscar González Yáñez, acusando a su grupo de intentar crear estructuras paralelas al margen de la dirigencia nacional.
Con este posicionamiento, la mayoría de los legisladores petistas mexiquenses respaldó la línea institucional de Sandoval, dejando a González Yáñez debilitado y con el apoyo de apenas dos diputadas de su círculo cercano.

En medio de este escenario de confrontación interna por la reestructuración rumbo a 2027, el Comisionado Nacional hizo un enérgico llamado a la militancia para actuar con madurez política, evitar caer en provocaciones y no dejarse sorprender por convocatorias que simulan una representación oficial inexistente, con el fin de priorizar la unidad y la legalidad estatutaria por encima de intereses personales o de facción.
La crisis interna y el reordenamiento del Partido del Trabajo (PT) en el Estado de México sumaron un nuevo capítulo que evidencia la profunda disputa por la representación legal e institucional de este instituto político en la capital mexiquense.
En un primer momento, el divisionismo que arrastra el partido quedó expuesto de manera drástica con el desalojo de las oficinas que históricamente ocupaba el PT en Toluca.
Dicha desocupación respondió a una orden judicial derivada de un presunto adeudo de rentas acumulado por más de un año, aunque diversas fuentes señalan que el trasfondo real obedece a que el predio ha estado en disputa durante años entre distintos grupos internos que se pelean el control partidista.
El inmueble desalojado fungía como la principal sede operativa en Toluca, y tras el incidente, no se dio a conocer una reubicación inmediata, dejando al partido temporalmente sin un espacio oficial centralizado.
Cuatro meses después de este desalojo, la facción institucional del partido dio un golpe de timón al inaugurar unas nuevas oficinas partidistas en un evento masivo que congregó a un centenar de simpatizantes para demostrar su músculo político.
Esta ceremonia de apertura estuvo encabezada por el diputado federal Reginaldo Sandoval Flores, Comisionado Político Nacional del PT en el Estado de México, y contó con la participación especial de Francisco Vázquez, presidente de la Junta de Coordinación Política (JUCOPO) en el Congreso local y miembro destacado de la alianza oficialista.
Durante su intervención, Vázquez Rodríguez resaltó el papel fundamental de la coalición en la vida pública del estado y subrayó que el éxito de la administración estatal y los avances legislativos derivan de la cohesión de las fuerzas de la Cuarta Transformación, enfatizando que las nuevas instalaciones inauguradas por Sandoval Flores reflejan la armonía y el crecimiento del movimiento en la región, además de servir como un espacio estratégico para coordinar los próximos retos electorales y sociales.
Sin embargo, la batalla por las siglas del partido sumó otra contradicción de cara al futuro, ya que para enero de 2026 se aclaró de forma contundente que las oficinas alternas que inauguró el diputado local Óscar González Yáñez corresponden estrictamente a sus casas de gestión de carácter privado y personal.
La dirigencia nacional del Partido del Trabajo remarcó que dichas instalaciones de González Yáñez no cuentan con ningún tipo de reconocimiento oficial ni son avaladas como sedes institucionales del PT en el Estado de México, lo que sepulta cualquier intento del grupo disidente por ostentar la representación formal del partido y confirma la centralización del mando en la figura del comisionado nacional.
La nueva Dirección General del ISSEMyM
El Instituto de Seguridad Social del Estado de México y Municipios (ISSEMYM) vivió el miércoles reciente un nuevo cambio en su Dirección General. Lo más importante sería que esa rotación en el mando se traduzca en algún tipo de mejora para su población derechohabiente.
El ISSEMyM, como se le conoce a ese instituto que antes fue orgullo de la administración pública estatal, atraviesa desde hace por lo menos una década una crisis no sólo financiera, sino también operativa y administrativa.
Lejos de crecer o por lo menos consolidarse, el aparato administrativo, directivo y operativo del ISSEMyM se ha empobrecido, entró en el abandono institucional y mostro las consecuencias de la falta de inversión.
Cualquiera perdería la cuenta de los personajes que han pasado por ahí para hacerse cargo de la dirección general pero sin resultado alguno en beneficio de la derechohabiencia. Algunos cayeron en el abandono otros no supieron ni para qué servía ese instituto y otros más se fueron por el camino de la corrupción y prefirieron llenarse los bolsillos propios de dinero del pueblo, pero nadie, absolutamente nadie, aportó algo en favor de un sistema de Seguridad Social del cual dependen todos los trabajadores que sirven al Gobierno del Estado de México, a los municipios y a los organismos autónomos.
Por eso es tan importante el relevo reciente en la Dirección General del ISSEMyM, con Antonio Jaymes Núñez al frente de la institución, quien es médico cirujano con maestría en Administración y ha ocupado distintos cargos dentro del instituto, entre ellos, Coordinador de Servicios de Salud y Director del Centro Médico. Además, cuenta con experiencia académica en la formación de personal del sector salud.
Jaymes Núñez no llega a un territorio desconocido, no es otro burócrata más al que se le da poder, tiene experiencia suficiente como para poder transformar el instituto desde su raíz, en cada una de las etapas de atención que andan tan débiles. Con miles de personas, incluyendo jubilados y pensionados, que dependen de que a él le vaya bien para que algo se resuelva en el ISSEMyM.
Hay que llenar los estantes nuevamente de medicinas, han que evaluar y decidir a favor de aquellos médicos y enfermeras que estén en disposición de trabajar a favor de quienes están urgidos de un servicio cálido y de calidad para superar sus padecimientos, pero, lo más importante es que esa institución necesita ganas, desde la raíz, para hacer bien las cosas. Ojalá se logre.

CRISIS SILENCIOSA CARCOME EL SUBSUELO
El Barrio de Santa Clara se ha convertido en el nuevo epicentro de una crisis silenciosa que carcome el subsuelo de Toluca.
En la intersección de la avenida Miguel Hidalgo y Josefa Ortíz de Domínguez, la realidad ha dejado de ser una sospecha vecinal para transformarse en un peligro inminente: un hundimiento visible que obliga a los automovilistas a frenar de golpe y una propiedad de dos pisos que hoy sobrevive apuntalada, con la fachada, los pisos y las bardas fracturadas por el movimiento del terreno.
Sin embargo, ante el crujido de las estructuras y el asfalto, la respuesta oficial parece más enfocada en deslindar responsabilidades que en ofrecer soluciones de fondo.
Mientras los vecinos de la zona, colindante con la subdelegación del IMSS Bienestar, observan con temor cómo se deforma su entorno, el coordinador de Protección Civil y Bomberos de Toluca, Juan Carlos Yáñez, se ha apresurado a blindar la narrativa gubernamental.
Para la autoridad, el fenómeno nada tiene que ver con la extracción de agua ni con la perforación de nuevos pozos en la ciudad.
La versión oficial, respaldada por estudios de georradar, apunta a que se trata de reacomodos superficiales provocados por antiguos canales subterráneos y la acumulación de humedad derivada de fugas de agua previas.
En una frase que pretende ser explicativa, pero resulta alarmante, el funcionario resumió: la humedad provoca el reacomodo de la tierra y por ende viene todo hacia abajo.
El problema de esta postura es que, para el ciudadano de a pie, la causa técnica pasa a segundo término cuando el resultado sigue siendo el mismo: el suelo se hunde bajo sus pies.
Atribuir el colapso a fugas de agua atendidas con anterioridad por el Organismo de Aguas y Saneamiento no exime al gobierno municipal de su responsabilidad; al contrario, evidencia una alarmante falta de prevención y un mantenimiento tardío de la infraestructura hidráulica.
Si la combinación de humedad y canales antiguos es una bomba de tiempo que tira todo hacia abajo, la ciudad no necesita discursos que minimicen el problema catalogando como un asunto superficial, sino un plan de contingencia transparente y urgente que garantice que el patrimonio de los toluqueños no terminará sepultado por la negligencia.
El suelo bajo el Centro Histórico de Toluca se está hundiendo, y con él, la tranquilidad de sus habitantes.
La difusión de un video vecinal en redes sociales ha encendido las alarmas, transformándose en un grito de auxilio y un llamado urgente a la organización comunitaria.
La iniciativa ciudadana busca tejer una red de afectados por las grietas para hacer frente a un problema geológico e institucional que se agudiza con el paso de los días, ante la mirada pasiva de las autoridades locales.
Lo verdaderamente alarmante no es solo el fallo estructural de la tierra, sino el vacío de respuestas. Los vecinos apuntan directamente a la administración del alcalde Ricardo Moreno Bastida, denunciando una preocupante falta de información clara, oportuna y transparente sobre lo que está ocurriendo en las entrañas de la capital mexiquense.
Mientras las fisuras se extienden por fachadas y vialidades poniendo en riesgo el patrimonio y la seguridad de las familias, el gobierno municipal mantiene una postura de opacidad que alimenta la incertidumbre.
Este llamado a la unión vecinal es el reflejo de una sociedad que se sabe desamparada por sus gobernantes. Cuando la autoridad no ofrece diagnósticos técnicos ni soluciones viables, la única alternativa que les queda a los ciudadanos es organizarse para exigir cuentas.
El hundimiento de Toluca no es un fenómeno que se pueda tapar con parches de asfalto ni con discursos evasivos; requiere transparencia radical y acciones de mitigación inmediatas antes de que el suelo histórico termine por colapsar por completo.


