CAMINO A UCRANIA, AYUDA A 10 MIL POLACOS EN SITUACIÓN DE CALLE Y 6 MIL UCRANIANOS

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Por Aranxa Solleiro

Enviada Especial

Con más de 40 años de trabajo caritativo en Polonia a lo largo de la historia, existen grupos de caridad que aún brindan ayuda a las personas refugiadas provenientes de Ucrania en la capital polaca, especialmente por medio de la entrega de comida con el lema “una comida al día”, que permite el sustento de aquellos que más lo necesitan.

De acuerdo con el gobierno polaco, en el país existen 15 grupos de caridad que han auspiciado a la población en calidad de pobreza, ya que según datos oficiales gubernamentales, 4 por ciento de la población total polaca (37 millones 755 mil 769 habitantes) vive en extrema pobreza, cifra equivalente a 15 mil 939 personas, según los últimos datos aportados en 2021.

Aunque determinan autoridades que la situación pandémica alteró las cifras llevándolas a incrementar hasta un 5 por ciento en 2020, en 2021 ha descendido uno por ciento solamente, cuestión que consideran de relevancia y avance, dado que año con año el porcentaje va en descenso.

El apoyo y la labor de grupos no gubernamentales, ha sido considerado de importancia para mejorar la calidad de vida de las personas, desde la provisión de alimento y refugio, hasta en la capacitación para la adquisición de herramientas y conocimientos que permita que la población en calidad de pobreza y en situación de calle, tengan la oportunidad de buscar un empleo y adquieran bienestar social. Así como también, contribuyan al fortalecimiento del tejido social.

Como ejemplo de lo anterior, se encuentra el grupo Kościół Uliczny, el cual, forma parte de la lista de grupos de ayuda y de caridad, que desde hace 16 años ha dado alimento y ayuda psicológica a más de 10 mil polacos en situación de calle. No obstante, desde inicios de marzo de 2022, ha sido principal fuente de ayuda a refugiados ucranianos.

En entrevista con Adam, quien forma parte de la organización del grupo, precisó que cada miércoles por la noche, a partir de las 19:00 horas y hasta que la fila de necesitados termine, se entrega un plato con comida casera, pan, un postre y un vaso de café o té, con la intención de que por lo menos una vez a la semana las personas con carencias económicas, acudan a la zona céntrica de Varsovia para que tengan un plato de comida caliente.

Adam, determinó que el grupo entrega comida en 14 ciudades alrededor de Polonia, dentro de las que se encuentran: Poznan, Lublin, Cracovia, Malbork y Opole a la misma hora y el mismo día, pues su intención es que se haga una tradición de caridad y las personas sepan que no están solas.

Durante el tiempo de guerra, mencionó, se han apoyado principalmente en la capital polaca a más de seis mil personas ucranianas que por motivos de emergencia llegaron a Varsovia, por lo que desde entonces, cualquier persona polaca o de cualquier otro país con necesidades y en calidad de pobreza, pueden acudir.

Con una cruz al final de la fila de personas a la espera de un plato con pan, sopa, carne y frijoles, el grupo pretende transmitir una obra de Dios, pues se rigen bajo una filosofía religiosa que tiene la intención de dar ayuda al prójimo en todo momento.

“No consideramos nunca de dónde es la persona o si realmente está en calidad de calle o pobreza, si la gente se acerca es porque tiene necesidad de tener un alimento en el día, no sabemos si somos el único alimento de las personas durante toda una semana, por eso es tan importante no fallar nunca, sin importar si hace calor, frío, si llueve o está despejado, las personas son nuestro prójimo y debemos estar para ellos. Los ucranianos que llegaron a Polonia deben ser también arropados, pues de este buen trato que les demos, dependerá también el lazo de hermandad que formemos”, dijo.

Asimismo, se aviva la entrega de alimentos con grupos de música que van desde rock hasta pop, que tengan no solamente la finalidad de contribuir a un ambiente sano y amigable, sino que sean un espacio en el que el talento local, particularmente músicos jóvenes, puedan exponer su trabajo.

Karol de 45 años, quien formó parte de las personas ayudadas, mencionó que desde que iniciaron con la ayuda, se percibe una atmósfera mucho más amigable en Varsovia, específicamente porque se considera una de las ciudades con mayor problemas de interacción con personas migrantes, esto después de los acontecimientos históricos que se marcaron en el pasado, después de los tiempos de la Segunda Guerra Mundial.

“Estamos mejorando en Varsovia, nos gusta mucho que se de este tipo de ayuda, no importa si son religiosos o no, lo importante es que se den las cosas de corazón y que sepamos que hay gente buena en nuestra ciudad y en nuestro país después de todo”, argumentó.

Con una temperatura en descenso y el final de un verano alegre, los varsovianos continúan con la ayuda a quienes más lo necesitan, pues mencionan que en algún momento de la historia, ellos también lo requirieron.