Carta a una señora de México

Views: 1345

Usted

de ahora en adelante

y sin poesía que valga

pero también con poesía,

digamos,

para no perder la costumbre

la voy a tratar de Usted, pero también la voy a tutear

No te confundas

Que así son los péndulos

Y negarlos se hace imposible

Como si fuera una ley física,

Que como un dulce metrónomo

Marca el compás

Y yo a ti y a Usted

Le voy a explicar, te voy a explicar

Por qué eres el amor de mi vida

Sin hipérboles que valgan

El amor de la vida de alguien es una mujer

Pero también puede no ser una mujer

Puedo tener el deseo de despellejarla viva

Y tocar su cuerpo sin medida

O contemplarla

O besarla como si fuera sólo eso

Una orgía

Soberbia

Ultrajándola, ultrajándote

Hasta donde esa zona ya no tiene nombre

Quizá porque la hemos perdido

Y ya que los filtros antipáticos se han evaporado

Felizmente

Y con la delicia encarnada

De quien nada tiene que perder como dicen en las películas ¿viste?

Te vuelves mi discípula y mi maestra

Porque quisiera que entiendas

Que el amor de la vida de alguien

Puede ser un padre

Un gato

Ese amigo

Una profesión

Un oficio, menor o mayor

Es por eso que te celebro

Que te acaricio como quien hace virtuoso,

Ese pequeño gran arte

Del abrazo en cualquier esquina

Como alguna última versión

Por eso te celebro

Porque eres

Porque sos

Mi amiga,

Mi milagro

Mi compinche

Y porque mataría por voz sin preguntar nada

Sobre la víctima

Y porque me estoy muriendo

Y porque estoy viviendo

Es que quiero que sepas que

Sin altares ni condecoraciones

Pero con condecoraciones y altares, todos juntos,

Es que quiero que sepas,

Que eres el amor de mi vida

Y porque contienes

A todas las hembras amazonas y heroínas

Y para que el tic tac de tu pecho

Y te lo digo también como quien le habla a una nena

Que me voy y me quedo,

Amándote sin péndulo

Ya sin temor a las palabras

Que eres el amor de mi vida

Con las 20,000 llaves

Que supone

Este secreto,

Que como un cheque en blanco,

También,

Es una epifanía,

Amén.