+Comienza el semestre en la Universidad Autónoma del Estado de México con nubarrones de paro. Otra vez; Dueños de negocios fastidiados por un sistema de justicia que no se mueve
La frase:
Subir sueldos no es fácil, cuando se depende de un presupuesto, pero ¿Qué tal bajarlos?
ES PREGUNTA
Reza el conocido refrán popular que mal inicia la semana el que ahorcan en lunes, y lamentablemente eso ocurrió en la Universidad Autónoma del Estado de México, donde se tenía previsto el regreso a las aulas de más de 50 mil alumnos de todos los niveles, pero, en lugar de eso, la comunidad verde y oro se topó de frente con un paro de labores protagonizado por trabajadores administrativos y académicos.
Se trató de una expresión de rechazo al supuesto incremento salarial de sólo 4 por ciento que recibieron para iniciar el año 2026, lo cual, como a cualquiera, les hizo molestarse mucho, pues consideran que éste fue insuficiente, que no satisface sus necesidades básicas y cancela sus posibilidades de acceso a una vida digna.
El plantel número 5 de la Escuela Preparatoria, las facultades de Medicina y Química, así como la Biblioteca Central de la Universidad Autónoma del Estado de México amanecieron con las puertas cerradas y con pancartas en las que los empleados administrativos y los académicos expresaron sus demandas, que resumen, exigían un aumento salarial justo, acorde a sus necesidades, y no lo que consideraron una bicoca que realmente representa una burla económica.
De inmediato se establecieron canales de comunicación entre la autoridad central de la Universidad pública mexiquense y los molestos académicos y administrativos, y por supuesto no se llegó a ningún acuerdo concreto, pues subir o bajar los sueldos de los empleados administrativos no es un asunto sencillo, pues se trata de millones de pesos los que están en juego y la institución no está en condiciones de incrementar el gasto de acuerdo con los criterios de ahorro establecidos por la administración central.
En las últimas semanas, a la titular de la Rectoría Universitaria, Patricia Zarza Delgado, le dio por hacer del tema de la gratuidad de la educación universitaria uno de los temas recurrentes en sus discursos en diferentes actos públicos, una posición ciertamente arriesgada, por muy populista que suene, si se toma en cuenta que la UAEMéx, como todas las instituciones de este país, no atraviesan por tiempos de bonanza, por el contrario, la realidad es que los recursos disponibles, gracias a los presupuestos federal y estatal que recibe esa casa de estudios, son limitados y demandan de un manejo muy apegado a la disciplina administrativa.
Pero alguien por ahí le metió la idea en la cabeza a la rectora Patricia Zarza que era buena idea plantear la posibilidad de ir reduciendo las aportaciones que hacen los alumnos y sus padres de familia para subsanar lo que cuesta su preparación académica, esto llevado hasta el extremo de pensar que algún día, en el futuro no tan lejano, se podría operar como una universidad 100 por ciento gratuita para las futuras generaciones. Una idea que dista mucho de la realidad que vive la institución, al menos en el presente.

Es cierto que hay otras instituciones de educación superior en el país que desde hace años prácticamente son gratuitas, como la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), donde los alumnos y sus padres de familia pagan cuotas apenas significativas porque los jóvenes se preparen ahí. Pero, para que eso funcione, dependen de que el Estado Mexicano las subsidie a niveles cercanos al 100 por ciento, por eso son de las instituciones que absorben mayor presupuesto gubernamental del país.
En el Instituto Politécnico Nacional (IPN), ciertamente se pagan cuotas muy bajas por estudiar ahí, sobre todo con instituciones privadas, pero eso también le cuesta a los mexicanos, y mucho, por eso se ve, al menos hoy, casi imposible pensar en llevar a la gloriosa Universidad Autónoma del Estado de México rumbo a la gratuidad, por lo menos sin sacrificar la calidad de los estudios que ahí se brindan.
El mejor ejemplo de la dificultad que existe para hacer realidad ese plancito es precisamente la movilización de trabajadores académicos y administrativos que se registró este martes en planteles de la Universidad Autónoma del Estado de México, pues las medidas populistas a las que se aspira nunca han sido consensadas con la base laboral de la institución, quienes, por supuesto, no están nada de acuerdo con prácticamente regalar su trabajo, a costa de salarios de hambre, y con incrementos salariales que solo la inflación anual se tragará muy pronto, o si no es que ya superó esas planteamientos de la oferta salarial.
Hay que tener precaución y atender con muchísimo cuidado esa situación, pues a nadie le conviene que la Universidad Autónoma del Estado de México caiga nuevamente en una situación de parálisis laboral, ahora empujada por sus trabajadores.
La rectora Patricia Zarza Delgado tendrá que tejer muy fino, otra vez, para alcanzar acuerdos pertinentes con la base trabajadora, y en ese esfuerzo requerirá la atención y apoyo de la administración central del Gobierno del Estado de México, porque no por andar escatimando unos cuantos centavos se vayan a perder millones de pesos, que eso es lo que cuesta a final de cuentas cualquier paro de labores en la institución.
Si se desea tener mujeres y hombres bien preparados, que desarrollen sus capacidades en laboratorios perfectamente equipados, con condiciones para realizar prácticas profesionales en sitios de interés científico, se debe invertir en educación superior de calidad, y para eso nunca ha sido buena idea escamotear el dinero.
En las próximas horas veremos cómo se resuelve esta delicada situación, pero es un hecho que no puede ponerse en riesgo la viabilidad de la educación media superior y superior de miles de mexiquenses solo porque alguien desea ahorrar unos cuantos centavos. Mejor ahorremos en política, en actividades de la administración pública estatal que a final de cuentas no aporta ningún beneficio colectivo, pero pretender ahorrar en educación es prácticamente condenar a nuestro pueblo a la ignorancia, aunque haya quienes crean que se puede llegar a niveles académicos del primer mundo con instituciones donde los profesores ganan cacahuates.
Por la tarde, la rectora Patricia Zarza Delgado y la dirigente de SUTESUAEM, Luz María García Molina mostraron el convenio de incremento salarial y señalaron el 4% como tope a nivel nacional.
Dueños de negocios fastidiados por un sistema de justicia que no se mueve
Los integrantes de la Asociación Civil Tamexun se manifestaron este martes en la ciudad de Toluca, justo frente a las instalaciones de la Fiscalía General de Justicia, para hacer visible un problema que enfrentan desde mediados del año anterior, pues al menos una veintena de sus establecimientos, dedicados a la venta de alimentos, siguen clausurados y no han podido operar por meses.
Esos lugares de venta de comida fueron clausurados en los célebres operativos realizados por la Fiscalía General de Justicia en contra de sitios identificados como centros cheleros, bares clandestinos y otros giros, pero todos recordamos como fueron expuestos en su oportunidad, mediante videos difundidos a través de redes sociales en lo que se reveló cómo algunos policías de investigación del sembraron drogas y otras pruebas para responsabilizarlos de hechos ilícitos.
Pues según expuesto por quienes se manifestaron este martes en Toluca, muchos de esos establecimientos siguen cerrados, los procesos detenidos, y los dueños sin una resolución judicial ni a favor ni en contra.
Algunos de los propietarios afectados dieron a conocer que acudieron ya al Poder Judicial del Estado de México, instancia en la que se les informó que sus procesos siguen aplazados porque los agentes del ministerio público, adscritos a la Fiscalía General de Justicia del Estado de México no han sido capaces de presentarse a las audiencias y mucho menos presentar las supuestas pruebas que dicen tener en contra de esos negocios para implicarlos en delitos.

Según dijeron, con el simple hecho de presentarse los representantes de la Fiscalía General de Justicia del Estado de México a las audiencias ya se hubieran declarado como no procedentes sus acusaciones y sus inmuebles ya habrían sido liberados, por lo que éstos estarían nuevamente operando y ellos obteniendo ingresos lícitos, pero como a los empleados de la Fiscalía no les corre prisa, no tienen ningún interés en que esos asuntos se resuelvan, sobre todo porque hay casos muy sonados en que los fallos judiciales podrían revertírseles a los policías de investigación, por lo que prefieren aplazar lo más posible esos casos.
Las supuestas reformas impulsadas por la Cuarta Transformación al Poder Judicial del país también deberían incluir sanciones para quienes en instancias como la Fiscalía General de Justicia no cumplen con los plazos y términos que garanticen que algunos casos se resuelvan, a favor o en contra de quien sea, pero que se resuelvan.
Esto a nivel comercial representa un grave perjuicio para quienes apuestan sus capitales en algún tipo de negocio, por eso la falta de certeza jurídica se está convirtiendo en un obstáculo para la inversión productiva en este estado, y en general en este país, donde el dinero puede estar ahí, como congelado, nada más porque a algún ministerio público no se le da la gana acudir a las audiencias a las que está obligado. Así nuestro democrático sistema de justicia.


