Conflicto por agua en Ocoyoacac, un Valladar más para peregrinos al Tepeyac

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Por Fátima Chávez

Este domingo, el municipio de Ocoyoacac se encuentra bajo una severa crisis de movilidad y orden social debido al bloqueo total de la carretera México-Toluca, a la altura de Plazas Outlet Lerma con dirección a la Ciudad de México.

La protesta, encabezada por habitantes de diversas comunidades, surge tras dos semanas de desabasto de agua potable que afecta a los barrios de la cabecera municipal, Santa María, San Miguel, Tepexoyuca y Santiaguito.

El conflicto tiene su origen en una disputa técnica y política en la comunidad de San Pedro Cholula, donde los vecinos mantienen cerrado el pozo y el cárcamo de rebombeo. Los manifestantes de Cholula denuncian una presunta extracción ilegal y falta de transparencia por parte de la administración de la presidenta municipal, Nancy Valdéz Ruiz.

Según la Delegación de San Pedro Cholula, el Ayuntamiento notificó únicamente trabajos de mantenimiento; sin embargo, se detectó la instalación de un tubo de 12 pulgadas y un medidor sin consenso comunitario, lo que generó el temor de que se comprometa el suministro local.

Por su parte, la alcaldesa Nancy Valdéz, respaldada por el Subsecretario de Gobierno de la Región Valle de Toluca, David Orihuela, sostiene que la obra es necesaria para fortalecer el sistema hídrico y asegurar el abasto histórico de la cabecera municipal.

Valdez Ruiz, ha negado cualquier llamado a la confrontación y asegura que la infraestructura también responde a la prevención de inundaciones, principalmente en San Pedro Cholula.

No obstante, versiones ciudadanas y denuncias internas señalan un trasfondo de intereses particulares. Se acusa que la ampliación del ducto a 12 pulgadas responde a compromisos heredados de la administración anterior de Samuel Verdeja para beneficiar a desarrollos inmobiliarios y empresas como Páramo, Bosques de los Encinos, Alphalab, Oxxo Gas y Soriana, bajo el argumento de que el agua se destinaría al pueblo.

La situación es crítica, pues el desabasto no solo afecta a miles de familias locales, sino también a los peregrinos que transitan hacia la Basílica de Guadalupe y que tradicionalmente pernoctan en el municipio.