CONTRA LA TRAICIÓN NO HAY DEFENSA
Esta actitud, propia del animal racional, el de mayor coeficiente intelectual, con más sentimientos, el ser humano, se da en prácticamente todos los ámbitos en que se desenvuelven las personas. Sobre todo en las relaciones de pareja, en los grupos de trabajo, en los diferentes grupos sociales, en los gremios de actividad económica y; al parecer, en política se ha vuelto una constante, no generalizada todavía, gracias a la gente con principios sólidos.
La traición se define como: una falta grave a la lealtad, una acción innoble para causar un daño espiritual o material, o ambos. Las traiciones en política, en principio afectan a los traicionados y denigran irreversiblemente a quienes traicionan, aunque fuese un acto involuntario. Los errores también se pagan. Pero lo que también es común, es que no hay mal que por bien no venga. Hay que sacarle provecho a la adversidad.
La marranada que realiza el traidor conlleva otra marranada, la de quien la acepta para beneficiarse. Digo esto con el ánimo de ilustrar los hechos, sin afectar la bondad de porky y sus amigos. Aunque es ya costumbre, que se vean con frecuencia, en el día a día, en el partido Morena; estas acciones, que los dibujan de cuerpo entero, como la mentira, los robos y las traiciones, han llegado al extremo en su desesperación, a prostituirse ellos y en consecuencia a sus seguidores.
Morena está buscando votos a cambio de que la penetren indeseables, personas sin dignidad, sin principios, sin moral y que sólo actúan movidos por un interés placentero, por órdenes y por dinero, indudablemente. El bien por venir y que se reflejará el próximo domingo, será la derrota de los traidores; apuñalaron a su familia, a su municipio, a su estado y a su país.
La política es el arte de gobernar, de conducir al pueblo a mejor nivel y calidad de vida. Lo que ha demostrado Morena es lo contrario, o sea, desgobierna para que las personas vivamos peor. Tres ejemplos nada más de los muchos que los califican: inseguridad, servicios para la salud, agua potable. En síntesis, Morena y sus integrantes son incapaces, incompetentes y traidores.
Como orgulloso priísta reconozco que hemos tenido muchos aciertos y cometido errores: le abrimos la puerta de par en par a los ciudadanos, unimos a los caudillos, se promovió a líderes sociales para ocupar cargos de elección popular. En contra, uno de los más graves errores, lo constituye el permitir, promover que personas sin ser luchadores sociales fuesen dirigentes y también convertirse en gobernantes.
El extremo es creer que los dirigentes y candidatos del partido, sin llevar en la sangre las causas de la gente, sin esas convicciones, pudiesen ser leales y poner por encima de intereses personales o de grupo, la doctrina partidaria. Por ello justifican sus decisiones, dizque por maltrato. Equivale a darle la espalda a una doctrina religiosa porque hay ministros pederastas. Es la hora de sacudir al partido, de forzar la depuración, de renovarse.
Los dirigentes primero, y después los candidatos, deberán ser luchadores sociales, que trabajen por su comunidad y sus gremios. Desde el lunes 3 de junio debemos señalar con el índice de fuego a los que se deben hacer a un lado y minimizar el riesgo de la traición. Abrir espacios para verdaderos líderes.
¡Los dirigentes de los Comités Seccionales, de los Municipales, de los Estatales y del Nacional, deberán ser electos por asamblea de luchadores sociales acreditados, con convicciones!

