Cristales
Yo no sé si los cristales
son translúcidos mas no transparentes
Ni siquiera sé si mi voz corresponde ya
a eso que llaman tono vital
El hecho es que
cada vez necesito menos cosas,
cierta inmovilidad me cautiva
cero caminar lento en pocos tramos
me seducen para un breve paseo
alguna conversación que no sea telefónica,
el no querer mirar
los daños
esos que,
en cierta antigüedad
perpetramos sin cálculos
porque obedecíamos como animales
a nuestros temas más urgentes
no tener agendas
ni usar relojes
ni en las muñecas
ni en las paredes
menos preguntar
por ellos
porque al licor
para respetarlo
no le importan esas cosas
le importa el cristal
cortado
esas joyas
como
un bello escote
una voz ronca de terciopelo caliente
una mirada que pestañea en cámara lenta
y bueno,
la lista es larga
infinita en su vocación
doméstica por sus olores
y finalmente
están allí,
como condecoraciones
secretas,
muy a pesar nuestro.
Y levanto la mirada
y empiezo a sonreír
a lo inanimado
y empiezas
a conversar
con una taza de café
con ciertas drogas
con la almohada que te besa
y con la colección de voces que como una
biblioteca de sonidos
te conversa
para dormir
arrullándote
sin saber de verdad
si en la mañana que viene podremos
despertar
sonriendo al todo
sin taquicardia
y esa paz
que acaricia
y te respira,
metiéndose en tu aliento.

