Critica de “Mi año en Oxford”

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Resulta clara la falta de ideas que tienen actualmente en Hollywood y que cada vez las películas repiten la formula únicamente para ganar dinero, tal es el caso de Mi año en Oxford, película del género romántico dirigida por Lain Morris, que trata sobre la experiencia de intercambio de Anna, quien viaja a la Universidad de Oxford para tomar clases sobre poesía, encontrándose en el trayecto con el amor a través de su profesor. 

Dicha película, a pesar de estar basada en un libro, recopila los cliches de las películas de amor de los últimos años, tal es el caso de Yo antes de ti, película en la que igual que en Mi año en Oxford, trata sobre un amor con una persona que esta enferma y que va a fallecer. No obstante, la película presenta tantos cliches que los deja abiertos, como el caso del conflicto que tiene el profesor con su padre, situación que no se explica como se soluciona. 

Por otro lado, la película toca superficialmente temas profundos como la eutanasia, de como una persona enferma no quiere tratarse de su enfermedad y prefiere dejar que la enfermedad lo mate, incluso de como se da el amor con personas que se encuentran desahuciadas, pero la película no lo toca a fondo, siempre que van a hablar del tema, delicado en sí, terminan haciendo chistes en los que el profesor cambia de tema y no van al fondo de una temática tan delicada. 

Al menos un gran acierto de la película es su final, en el cual dejan abierto que paso, haciendo una toma de la pareja viajando por Europa y dejando a la imaginación el resto, lo cual dejo finalmente un buen sabor de boca, pero finalmente repitiendo cliches y más cliches. 

Por otro lado, es importante hablar de la actuación de Sofia Carson como Anna (la protagonista), pero no por buena, pues en toda la película actúa de manera inexpresiva, incluso cuando debe demostrar tristeza o preocupación, sus gestos son los mismos, quizás la misma película con una mejor actuación podría haber sido más entretenida. 

La película, demuestra como utilizan los mismos cliches de siempre, la misma formula para venderle al público objetivo, es decir, siempre nos muestran lo mismo, las mismas escenas con distintos actores para generar ganancias, y eso es algo en lo que ha caído demasiado el género de las películas románticas, toma ideas de 50 sombras de Grey, de Yo antes de ti y de muchas otras películas, lo cual genera que la película sea predecible. En general no la recomiendo, pero yo no soy el público objetivo, entiendo que a personas que les gustan estas historias quizás les va a gustar más que a mí.