+ Cuando un amigo se va, Víctor Sánchez Munguía

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La frase

Mañana, cuando tome posesión de la presidencia de EU Joe Biden,  el espectáculo en Washington será como el que vivieron Montevideo en Uruguay, Buenos Aires en Argentina y Santiago en Chile en los años setenta.

ESTADO DE SITIO

 

CONTRADICCIÓN: Mientras la presidenta del PRI estatal, Alejandra del Moral Vela dio positivo a la prueba de Covid y dice que son síntomas leves, pero se reunió con bastantes personas, la presidenta del IEEM, Laura Daniella Durán Ceja dice que no tienen previsto cancelar elecciones, aunque eso sí, antepuso que están a lo que digan las autoridades sanitarias.

 

EL DETALLE: En su cuenta de Facebook, el doctor Raymundo Martínez Carbajal dijo: “Con la firme intención de que #TrabajandoPieATierra de la mano con las familias toluqueñas quienes más que nunca demandan capacidad y experiencia en sus gobiernos, este lunes presenté mi Carta de Manifestación, ante la Comisión Estatal para la Postulación de Candidaturas del PRI Edomex, para participar como precandidato a la presidencia municipal de Toluca. #RMCToluca

ASÍ ERA VICTOR SÁNCHEZ MUNGUÍA

Conocí a Víctor Sánchez Munguía en 1969, cuando él tenía 40 años de edad y el que esto escribe, 20. Sabía de él porque estaba en su trabajo en el gobierno, en el Departamento de Placas, de Tránsito Estatal. Pero ya sabía desde antes, por su trabajo en El Noticiero, periódico vespertino de la ciudad, que lamentablemente desapareció.

Fuimos compañeros en El Sol de Toluca, en El Heraldo de Toluca, a donde me lo jalé, al igual que en el Diario de Toluca. Durante seis años compartimos transmisiones en el programa radiofónico Peña Futbolera, a donde quedó de regresar, según lo platicamos, en noviembre de 2019, pero ya no pudo ser.

Me enteré de su muerte apenas este lunes 18 de enero, había fallecido el pasado día 13. Ya no llegó a la cita que tenía en el IMSS el miércoles 20 de enero de 2021, de la cual comentábamos, con ironía, porque se la dieron en enero de 2018. Y él nada más preguntó a la doctora: ¿En la mañana o por la tarde?

Confieso que tuve dificultad para elegir a un fotógrafo con quien platicar, porque resulta que todos son muy populares e interesantes. Sin embargo, para los efectos de este libro, encontré uno ideal; un as de la lente, que nació en las raíces del árbol de las manitas.

Vio la luz primera por el barrio de Huitzila, afirma que fue el último de los matlatzincas, y como prueba me mostró un ídolo de piedra que rescató en el lugar. Seguramente que uno de sus antepasados también era fotógrafo, nada más que para el revelado usaba roca, cincel y martillo.

Se trata de Víctor Sánchez Munguía. De cariño la chusma de las tribunas en los parques futboleros, pero en especial en La Bombonera le grita Pomponio, por su gran parecido con el árbitro Alfonso González Archundía a quien también le apodaban así, aunque en realidad se parecía más a otro árbitro famoso, Marco Antonio Dorantes.

Es de los pocos fotógrafos internacionales que tenemos. Catorce años fue empleado de la Administración de Rentas y 17 más, los pasó en Tránsito, en el Departamento de Placas.

En forma combinada practicó el periodismo deportivo y dio un cambiazo extraño, porque abandonó la libreta para pegarse a la cámara. Dejó huellas en El Mundo de don Alfonso Solleiro y en El Noticiero de don Carlos Garduño Torres.

Como deportista, formó parte del grupo de Los Polleros que entrenó el finado Manuel Villaverde Herrán, un entrenador que los hacía salir del Agustín Millán rumbo a San Miguel, luego sobre la cresta de los cerros bajar por la Teresona y el retorno, era regresando a la Unidad Deportiva de la  Millán.

Corrió en la Vuelta de la Juventud. Participó en carreras de México a Zacatepec; México-Zitácuaro, México-Puebla. Además, practicó el alpinismo.

En 1962, -nos platica-  en una reunión de compadres, nació la idea de ir al Mundial de Futbol en Chile, viaje al cual todos los compadres se rajaron y Víctor, casi obligado por su periodismo, tuvo que ir solo.

Ahí se encontró  con Bartolomé Ornelas, del ESTO y a Rubén Ruiz, de Ovaciones, siendo los únicos tres fotógrafos mexicanos que cubrieron el evento. En esa época los aviones se hacían 24 horas a la punta del Cono Sur.

En 1968, fue contratado por el ESTO para cubrir los Olímpicos. En 1969 va nuevamente a Sudamérica acompañando al Club Deportivo Toluca en una gira.

En el Mundial de 1970, cubrió las subsedes de Toluca y Puebla, y en 1972 fue nombrado Jefe de Prensa del Comité Olímpico Mexicano, cuando Toluca quedó como subsede en los Juegos Panamericanos.

Y sólo ha fracasado una vez, cuando se metió a la política, perdió la Secretaría General del SUTEyM, en una instantánea que le sacó Daniel Benitez Bringas.

Aquí termina el currículum de presentación del entrevistado, y le preguntamos: de sus colegas ¿Quiénes han destacado?

―Uno de los más profesionales ha sido Roberto Luna. Tuvo aquí su estudio mucho tiempo, después se lo vendió a Rosendo RoblesLuna destaca en fotografía publicitaria. Recibió la presea del Instituto Brooks, de California, institución de mucho prestigio. Actualmente se encuentra en Canadá, haciendo fotografía de estudio.

De los decanos de la lente, significa como conocedores y maestros de la lente a don Alfonso Alva y a Enrique Rosales. El primero muy experimentado. El segundo muy hábil para la iluminación del retrato.

Víctor Sánchez cita a una dama que, en su concepto, no se puede omitir. Es la señorita fotógrafa Conchita López -casi ochenta años de edad- y toda su vida dedicada a esta profesión.

Como innovadores de la fotografía, menciona a Juvencio Larrañaga. Ha roto con los patrones tradicionales. Sólo hace fotografías artísticas. Cuando saca alguna novedad entre los colegas decimos que dio otro larrañazo. Tiene excelente manejo de los claro-oscuros.

En su opinión, le sigue los pasos Antonio Robles, quien en un año más estará convertido en todo un artista. Es de los fotógrafos que estudia y se prepara.

Si hay alguien quien también es muy profesional y muy técnico es Rodolfo Arzate, el famoso Chilaquil. Empezó haciendo fotos de caballitos en el Zócalo. Hace fotografía de estudio, de sociales y hasta de periodismo. Su estilo lo aceptan mucho los políticos.

Como oportunos en la fotografía periodística, están José y Francisco Ayala (padre e hijo). (Precisamente don José Ayala participa con su trabajo para esta edición).

―Ahora platíqueme del Fantasma.

―Ah, Sergio González. También es otro innovador en la foto de sociales. No pasa ningún lugar desapercibido. En todas partes aparece. Trabajó en identificación y dactiloscopía, por lo tanto la innovación que ha hecho es que al retratar da la impresión de que está fichando. Pienso que el día que hubiera un crimen en un acontecimiento social, él tendría las fotos de todos los asistentes, y es que retrata desde el portero hasta el recién nacido.

Entre otros de sociales se encuentran, Sacramento López, Goyito Meneses, Mateo Avila, Fernando Chávez. El Flaco Ricardo Esquivel. Agustín El Gordo Carrillo. Los tres últimos que descollaron en la fotografía periodística.

Un lugar especial lo merecen los hermanos Ángel y Alfonso Ruiz. Según Víctor Sánchez, son los papás de los fotógrafos de prensa, por algo llevan varios sexenios sacando las fotografías de los gobernadores. Algo que distingue su trabajo es su calidad y limpieza.

(Y tendría que agregar que los Ruiz son en puntualidad superiores a los ingleses. Antes que empiece un acto official, ya están buscando sitios estratégicos para apuntar con la cámara).

¿Y quién es el fotógrafo más completo?

―Imposible decirlo. La fotografía está ligada a todas las actividades, por lo tanto el campo es infinito y no habría cerebro humano que dominara todas las facetas. Cada rama podría ser una especialidad.

¿Y que nos dices de los fotógrafos de caballito?

Realmente son esos, los verdaderos fotógrafos, los que saben dominar la luz. Ellos saben que la mejor luz es la del norte, ¿no se ha fijado cómo colocan sus caballitos y sus cámaras pegadas a la Catedral?, lo hacen porque es el mejor lugar en el zócalo para sacar fotografías. Hay una luz clara, pero tenue y en cinco minutos -tal vez con un sistema rudimentario- hacen todo lo que procesa un estudio con grandes cámaras y muchos reflectores. Y si usted les pide fotos a color, sacan sus tintes y pincel y logran el color en forma rapidísima. Eso es ser un artista.

Estos fotógrafos tienden a desaparecer. Aquí hay unos cuatro. En Chalma, como cerca de cuarenta y donde abundan es en la Villa de Guadalupe.

Le preguntamos a Víctor Sánchez si la fotografía es vanidad.  

Y contesta: hay mucho de egolatríaporque la persona que se retrata sabe que mediante la foto puede perpetuarse, va a trascender y a ésta, no escapan los líderes de ninguna ideología. Donde hay líderes hay fotógrafos, por eso es que existen antecedentes fotográficos de todos los movimientos sociales.

―¿Y por qué van desapareciendo las fotografías de niños encuerados?

Era una costumbre de las familias bien y si observa bien esas fotos de niños encuerados siempre estaban rodeados de cojincitos. Un pobre no tenía ni para cojines.

Sin embargo, en una gran mayoría de las casas, era tradicional la foto de los abuelos, la foto de familia, la del matrimonio y la del niño encuerado.

Le comentó a Víctor Sánchez, descolgué la foto de mi matrimonio porque nos sacaron recursis.

Me contesta: sí, porque entre muchas, hay dos cosas que no puede uno escoger: el nombre de pila y el fotógrafo de boda. Ese lo paga el padrino.

 

Víctor Sánchez Munguía, pedalista, militar y fotógrafo

Nació un 28 de julio de 1929 en Toluca.

Inició como reportero gráfico y publicista en el periódico El Noticiero de la ciudad de Toluca, desde el año de 1959 a junio de 1968.

De julio de 1968 a diciembre de 1970, fue corresponsal y reportero gráfico del diario deportivo Esto de la ciudad de México. Fue enviado a cubrir eventos diversos en el extranjero.

De enero de 1971 a junio de 1984, laboró en el periódico El Sol de Toluca, como reportero gráfico y publicista.

De julio de 1984 a junio de 1989, fue el encargado de la Sección de Sociales y publicista en el periódico El Heraldo de Toluca.

De julio de 1989 al mes de abril de 1998, estuvo como jefe de la Sección de Sociales y cultura del periódico El Diario de esta ciudad.

Trabajó en la oficina de prensa del Comité Olímpico Mexicano, siendo designado jefe de prensa de la Subsede Toluca, en los VII Juegos Deportivos Panamericanos de 1975.

Fue profesor de Fotografía Clínica y Jefe del Departamento Audiovisual de la Facultad de Odontología de la Universidad Autónoma del Estado de México.

Estuvo como perito y jefe del laboratorio fotográfico de la Dirección de Servicios Periciales de la Procuraduría General de Justicia del Estado de México.

Y en la Benemérita Sociedad Mexicana de Geografía y Estadística del Estado de México, colaboró en el Area de Prensa y Fotografía.

Texto de mi libro Toluca 200, historias de familia.

Víctor Querido amigo, vaya un saludo hasta el cielo, donde seguramente te encuentras.