DE INTENTOS FALLIDOS, EXPERIENCIAS COMPLEJAS Y TRIUNFO, HABLA EL MEJOR SAXOFONISTA CÉSAR IVÁN JARDÓN ARROYO
Inspirado por los sonidos de Jhon Coltrane, Louis Armstrong y Miles Daves, desde niño, contempló que su único deseo era que el público lo escuchara a través de la melodía del saxofón. Después de un camino largo, de intentos fallidos y experiencias complejas, hoy es considerado uno de los mejores saxofonistas del Estado de México, es profesor de música en la Casa Máxima de estudios mexiquense y cuenta ya con el logro de ser director de un grupo de saxofonistas.
César Iván Jardón Arroyo tiene más de diez años tocando el saxofón en diversas partes de la República mexicana, particularmente en el Estado de México y la Ciudad de México, en sus palabras la música que es capaz de transmitir desde el instrumento es la expresión espiritual de lo que es. “Es mi fe, mi conocimiento, mi ser. Cuando empiezas a ver las posibilidades de la música, quieres hacer algo realmente bueno por la gente, ayudar a la humanidad a liberarse de sus ahorcamientos. Quiero hablar con sus almas”, menciona. Pues para él, no hay mejor expresión del ser humano que a través del arte y especialmente, por medio de la música.
Aunque la creación del jazz susurraba sus oídos desde su infancia, Jardón pudo dedicarse a la música poco después de la secundaria, rompiendo con las reglas de los tiempos ideales para aprender a ser músico, no obstante, confiaba desde el primer momento en su talento y en el objetivo que tenía para su futuro.
Según Jardón, “para ser un profesional, debes de estudiar entre 14 a 15 años, desde los seis años, hasta ya tener una preparación de licenciatura, “pero hay quienes, como yo, no tuvieron una decisión ni un acompañamiento de sus padres para estudiar desde temprana edad música, así que considero que el estudio es algo que debes seguir haciendo. Yo empecé a estudiar poco después de salir de la secundaria, inicié mi carrera en Bellas Artes, después en el Conservatorio, en la carrera técnica que me permitió adquirir conocimientos de saxofón y después en la licenciatura en música de la UAEM”.
En la lucha con los estereotipos e ideales de que la música no es una carrera idónea para subsistir, Jardón luchó con cada barrera hasta alcanzar sus anhelos.

Para el saxofonista, depende el tipo de formación que se tenga para así tener mejores oportunidades para vivir como músico, “si eres un músico aficionado y no tienes una formación académica de manera profesional, puedes ganar muy poco, la verdad, porque dependes mucho de los eventos que puedas hacer, y no siempre los tienes asegurados. Puedes tocar una o dos veces al mes, ganando entre mil a 2 mil pesos, en caso de que toques en espacios abiertos, dependes de cooperación voluntaria de los que te escuchen, pero ya cuando tienes una formación educativa en escuelas como Bellas Artes o el Conservatorio, tienes mejores oportunidades, incluso de ser profesor, que te permite compartir tus conocimientos con otros y hacer que se interesen más en la música y la valoren”.
Con los atisbos de dificultades y de incertidumbre respecto a su futuro, Jardón no desistió en sus sueños, por lo que intentó desde trabajar en la Ciudad de México haciendo sonar su saxofón en restaurantes o fiestas, hasta regresar a la capital mexiquense, espacio en el que decidió invertir en sus conocimientos, para no solo expresar sus emociones y talento sino también, para formar parte de la planilla docente en el Centro de Actividades Culturales (Ceac) y de la Banda Sinfónica Juvenil de la UAEMéx.
“Ser músico es mi maldición, no puedo zafarme de la música, ya no podría vivir sin ella, para mí es todo. Me siento como un filtro en el cual esta bella arte me escogió y yo solamente soy un vínculo para alegrar el alma de los que me escuchan”, dijo.
Con experiencia hoy en día de haber tocado en diversos espacios como ZINCO Jazz Club, Pizza Jazz Café, Foro Sol, Foro Indie Rocks entre otros en la Ciudad de México; también ha participado en actividades culturales de la UAEMéx y del Ayuntamiento de Toluca como el Festival del Quinto Sol para la celebración de los 491 años de la ciudad y cuenta con redes sociales a través de las cuales puede ser contactado en caso de que deseen que su música amenice algún evento privado. Dichos sitios se ubican en Instagram y Facebook como César Iván Jardón.

