DE PRÓCERES Y ALGO MÁS…

Views: 1394

“Esta Universidad va a vivir mucho.

Hagamos votos porque sea vigorosa y fuerte,

que no la manche la torpeza,

que sea blanca y cándida y

que todos sus hijos expresemos:

Salve, Madre, eres nuestra”.

Adolfo López Mateos

 

Cada época de la historia trae consigo sus anécdotas, personajes y una límpida flor de enseñanzas, reconocer a nuestros prohombres es engrandecer nuestra existencia; por eso pasar lista a los hombres y mujeres que han dado lustre a nuestra Nación, resulta un deber patriótico, de lealtad e identidad con la tierra que nos ha visto nacer; sin temor a equivocarme es abonar a nuestra propia historia, que cual árbol frondoso se endereza y crece a la medida en que aprendamos de lo que somos y lo creemos.

 

Gracias a don Clemente Díaz de la Vega Ruíz conocemos el gran caleidoscopio de formas y colores con lo que se reviste el suelo mexiquense, su obra no puede pasar desapercibida para el lector asiduo a conocer los hechos y fechas en que la vida torna en el eslabón de su destino. Escritor, historiador, periodista, locutor, un profuso cronista de la vida mexiquense, pero ante todo un humanista que legara a través de sus letras, las más suaves muestras de identidad y orgullo de pertenencia a la tierra mexiquense.

 

La contribución de don Clemente Díaz de la Vega a la cultura y el legado mexiquense ha sido profusa; por sus crónicas, ensayos y biografías conocemos el legado de: Isidro Fabela, Horacio Zúñiga, Adolfo López Mateos, Vicente Mendiola, de Altamirano y Ramírez Calzada, Maximiliano Ruiz Castañeda, Isidro Martínez “Martinitos”, Protasio Ismael Gómez Vega, Julio Bernal, Ladislao S. Badillo, Genaro Robles Barrera conocido en el mundo cultural como “Josué Mirlo”, Maximiliano Ruiz Castañeda, y José Luis Álamo, entre muchos otros hombres ilustres que merecen reconocimiento y gratitud.

 

Los universitarios de estos tiempos estamos conscientes de hacen falta hombres y mujeres dispuestos a trabajar por la cultura de su Estado, propensos a engrandecer la historia de su país a través de sus propios actos y de la exaltación del valor humano, luchadores incasables que defienden la libertad, la integridad y por ende la educación.

Nuestra historia universitaria no puede callarse, jubilosa evoca los recuerdos y los pasos de quienes con su profundidad en el lenguaje han construido un Estado de tradición y de prestigio, que ve en su gente un motor de lucha, una fuerza creadora que lo mantiene a la vanguardia. Un Estado fuerte y vigoroso en donde sus hijos propugnamos por ser uno y levantar juntos la frente para ceñir en sus cienes la guirnalda de olivo de una victoria que es propia del trabajo de cada uno, pero que le corresponde en hechos a todos.

 

Somos herederos de la tradición institutense y correspondiendo a nuestro papel, ante los problemas sociales que nos aquejan y ante este mundo cada vez más globalizado y alejado del humanismo; nos toca luchar por la difusión la cultura, incentivar el pensamiento científico, enarbolar la bandera de la fe en el arte, y apropiar para sí el concepto de justicia a través del campo de la política donde todos tienen voz. Hagamos de la ciencia y cultura, la civilización de una raza que reclama de sus raíces el resurgimiento para ensanchar su presencia humanista.

 

Amable lector, quiero compartirte con singular emoción, que nuestra Máxima Casa de Estudios, ha reeditado el libro “Próceres del Instituto”; una obra preclara que nos ubica en diversas épocas de nuestra historia con un eje rector que permea en su contenido: el candor de los deliquios amorosos por la vida institutense, y el orgullo de pertenecer a las filas del Instituto Literario del Estado de México (hoy Uaeméx).

 

Esta obra: “Próceres del Instituto” no puede ser la excepción al reconocimiento consagrado del que podríamos adoptar como cronista de su tiempo; don Clemente Díaz de la Vega Ruíz quien ha ganado el prestigio de ser considerado un historiador que nos relata con creces la vida de los grandes hombres que han forjado su destino con base en su trabajo cotidiano, en la entrega generosa de sus vidas a la sociedad, a la enseñanza, a la administración gubernamental, en síntesis: al apostolado del servicio, hombres con espíritu franciscano y con una cosmovisión erudita de su tiempo; a esa clase de hombres hace referencia Clemente Díaz de la Vega, y aunque su obra que tiene ya más de 40 años de existencia, sigue arrojando luces a quienes asiduos acudimos a su lectura para recrear nuestro espíritu y aprender de nuestra historia institutense.

 

Como paraninfo de la ciencia y la cultura, el Instituto llevo en sus labios la luz del conocimiento, haciendo de la palabra: el instrumento predilecto de la enseñanza, arma para la libertad del pensamiento, sello inefable del tiempo que va desperdigando entre su transitar el engrandecimiento del hombre en todas sus facultades.

 

Por eso, estimado lector; José Clemente Díaz de la Vega Almazán y el que esto escribe te invitamos cordialmente a que juntos pasemos lista a esta obra: “Próceres del Instituto” que es y será semillero del libre pensamiento, espejo de nuestras raíces y vórtice de una capsula del tiempo en la que abrevamos las nuevas generaciones para entender nuestro devenir, repensar nuestra historia, comulgar con la filosofía de la universidad pública y por supuesto, reforzar nuestra identidad institutense y universitaria, porque honramos a nuestro pasado para acrisolar en nuestros actos un mejor destino, del cual nuestros pares se sientan orgullosos.

 

La cita será en el histórico edifico de los cien arcos, nuestra Rectoría; el próximo 05 de marzo de 2020 a las 12:00 en la emblemática Sala “Ignacio Manuel Altamirano”, será un gusto el poderlos saludar en la presentación de esta obra que en lo personal, tendré el honor de comentar y que me recuerda que los sueños de papel hoy son realidades que hacen palpitar el corazón verde y oro de los universitarios.