DECÁLOGO (IV) Honrarás a tu padre y madre
La fachada semeja a la de los hospitales franceses donde iban a parar el montón de moribundos en la Segunda Guerra Mundial: de un altísimo único piso, la fachada amarilla, como orines de enfermo prostático con una ajada puerta de madera a la que llegas por una escalinata de cemento y arriba se lee: ORFELINATO DEL PERPETUO SOCORRO.
Al entrar mejora la cosa; un patio jardín, una fuente en el centro, a los lados las aulas y al fondo el refectorio y los mingitorios.
Ahí mora María de la Luz, N como al principio fue registrada y luego al investigar el domicilio, el DIF de Ecatepec asentó: de padres ciertos y conocidos se supo que eran, él, Justino Hernández; ella, Arcelia Soto.
En el patio, María de la Luz, distante, nomás mira en el pintarrón la función de la luz en las plantas. La maestra pega una enorme hoja y como si con la mano lanzara llamaradas de sol en las manos, les explica que, gracias a la función de la luz, la fotosíntesis…
La niña, triste no atiende y poco entiende sólo una llamita de idea… es Luz como yo. Una cólera, una tristeza infinita le invade: no le gusta el lugar, no ha intimado con las demás niñas y jovencitas damnificadas de la vida y ahora menos cuando sabe que sus padres andan vivitos y coleando.
Y si viera el expediente de sus progenitores más se enojaría con la vida: En la viejísima gaveta de H.Steele, y Cía, de la Madre Teresa, directora del orfelinato se lee:
Al llegar el domicilio y gracias a la denuncia de los vecinos se descubrió que una niña de alrededor de 10 años, tendida en un camastro de la casucha en ruinas que el sismo pasado terminó de agrietar, yacía llorando con huellas de haber sido violada por su padre, vecino de la calle José Luis Aldama #82, en la Colonia Caracol, sin empleo cierto, el individuo de marras quién resultó ser el padre biológico abusaba sexualmente de la niña que se llama Luz María.
Según los vecinos la madre, dedicada a la prostitución, aparentemente huyó del claustro “familiar”.
El personal del DIF Ecatepec, procedió a llevar a la pequeña al albergue de la Institución de donde se canalizó al Orfelinato del Perpetuo Socorro.
Más datos complementan el acta levantada, empero al mirar el estado físico y psíquico de la niña, se parte el corazón: delgada, con un color papel bond por no comer y maltrato dejo en sus ojos una huidiza tristeza.
El registro es DIF Ecatepec 426 –canalización– levantamiento de Acta ante el MP de la suscripción y proceder a la detención del acusado, quién presuntamente huyó a Toluca la capital del Estado.
Riiing. Suena la chicharra para salir al recreo y Luz María extraña la calle, el thiner, meterse bajo los carros y en las cloacas jugar matando a pedradas a las ratas.
Se acerca al único árbol de ese viejo patio y hace lo que nunca ha podido hacer: llorar, se le viene una catarata de lágrimas casi espontánea, naturalmente.
Riiing. Termina el recreo y su grupo es llevado a la clase de religión. Una seráfica monja les explica que ahora toca el estudio de los Diez mandamientos de la ley de Dios.
– Les voy a leer.
– Amarás a Dios sobre todas las cosas.
– No tomarás en falso el nombre de Dios.
– Santificarás las Fiestas.
– Honrarás a tu padre y a tu madre.
Y al llegar aquí que Luz María, ahora sí, que colérica se levanta, retadora y PRRRR lanza una trompetilla que remeda un pedo, a un pedo aún más pedo que quién dicen que es su dizque papá y a una dama que por ahí anda, que dice que es su madre.

