Deporte Musical: Técnica y un poco de arte (Segunda Parte)
Continuando con la historia del patinaje artístico, tenemos que en 1908 debutó la categoría de parejas, de tal suerte que se convirtió en uno de los primeros deportes en que las mujeres tuvieron la oportunidad de competir al más alto nivel. En el mismo año participaría ya en los Juegos Olímpicos de 1908 en Londres como un deporte de exhibición. La competencia se llevaría a cabo sobre una superficie de hielo artificial, como evento final de los Juegos. Ya por ahí de 1920, el patinaje artístico y el hockey sobre hielo se convertirían en los primeros deportes de invierno olímpico oficiales, justamente cuatro años antes de la realización de los primeros Juegos Olímpicos de Invierno que se celebraran el año 24 en Chamonix, en pleno invierno francés. Cabe destacar que desde el debut olímpico, la competencia se estandarizó en las modalidades masculina, femenina y de parejas. Sin embargo, la categoría danza sobre hielo, fue incluida a nivel internacional por primera vez en el Campeonato del Mundo de 1952, y no fue hasta veinticuatro años más tarde que fuera parte de los Juegos Olímpicos en 1976, en Innsbruck. fesde 1969 hasta la actualidad. Aunque en las disciplinas de parejas y de danza no se competía en figuras, estas últimas formaron parte del patinaje individual hasta 1991.
Hasta 1969, las figuras contribuían un 60 % a la clasificación final, y el programa libre, 40 %. A partir de esa década, la importancia de las figuras decae a consecuencia indirecta de la transmisión por televisión, este fenómeno se dio porque el programa libre era más atractivo para una audiencia general sin un conocimiento técnico del deporte, es decir, no se entendía por qué los patinadores más artísticos, con los mejores saltos y piruetas acababan casi siempre peor clasificados que patinadores libres mediocres pero con más aptitud para las figuras. Así es que de esto resultó la introducción en 1972 del programa corto y la reducción del peso de las figuras al 40 % del total. Al paso de los años la contribución de las figuras fue reduciéndose aún más, hasta llegar a solo el 20 % antes de su completa eliminación de las competencias internacionales. El cambio más reciente fue la adopción de un sistema nuevo de puntuación basado en la suma de puntos totales obtenidos en los dos segmentos. Esto se da por situaciones como, por ejemplo, lo ocurrido en el Campeonato Europeo de 1997, cuando la composición del medallero cambió drásticamente tras el programa del último patinador en la competición.
También se criticaba que, a pesar del mayor peso dado al programa libre, una clasificación mala en el programa corto podía dejar a un competidor sin posibilidad de medalla, inclusive en las situaciones que se llegaban a dar en empate técnico con patinadores en posiciones más altas. Por eso, a partir de 1997 se empezaron a examinar métodos alternativos de puntuación. El sistema actual se introdujo tras el escándalo desatado al revelarse que varios jueces habían hecho un pacto para influir en los resultados en los Juegos Olímpicos de 2002 en Salt Lake City. En algunos aspectos la reacción al cambio ha sido positiva: por ejemplo, los patinadores se han pronunciado a favor de recibir la puntuación detallada para cada elemento. El nuevo sistema también ha recibido críticas por ser, paradójicamente, más sensible a un error o manipulación intencionada por parte de los jueces y por su costo en personal y medios técnicos, lo cual dificulta su adopción por clubes de patinaje y federaciones nacionales.
Ahora, bien vale la pena, también hablar de la figura más destacada del patinaje, el sueco Ulrich Salchow, quien inventó el salto del mismo nombre y ganó los campeonatos del mundo en diez ocasiones. En los años veinte y treinta del siglo XX, también está el caso de la destacada noruega Sonja Henie, que ganó tres medallas de oro olímpicas entre 1928 y 1936 y diez campeonatos del mundo consecutivos desde 1927, igualando a Salchow en un récord que no ha logrado alcanzar ningún otro patinador a nivel individual. Por otra parte, Henie hizo popular la típica falda corta y patines blancos que usan las patinadoras. También hay que resaltar que tras la segunda guerra mundial los patinadores de Estados Unidos y Canadá comienzan a destacar en este deporte. No hay que olvidar a Richard Button, el primer patinador que logró realizar el axel doble, salto que cuenta con dos giros y medio en el aire, y un salto triple utilizando la técnica de cruzar los pies en el aire, inventada por su entrenador, el suizo Gustave Lussi. Es importante la aportación de los estadounidenses David Jenkins, Janet Lynn y Peggy Fleming; y los canadienses Barbara Ann Scott y Donald Jackson. En las últimas décadas, varios patinadores se han destacado ganando títulos mundiales u olímpicos; por cierto, en la categoría de parejas hay que mencionar el dominio durante mucho tiempo de la Unión Soviética y posteriormente Rusia, con patinadores del calibre de Liudmila Belousova y Oleg Protopopov, Irina Rodnina, que ganó 10 campeonatos del mundo y tres medallas de oro olímpicas con dos parejas sucesivas. En el siglo XXI comienzan a destacar las parejas chinas, entrenadas por Yao Bin, como los campeones olímpicos de 2010 Xue Shen y Hongbo Zhao. Cómo olvidar el programa de Bolero de Ravel, con el que los patinadores británicos Jayne Torvill y Christopher Dean ganaron la medalla de oro de danza en los Juegos Olímpicos de Sarajevo (1984), sin duda se le considera un gran clásico del patinaje sobre hielo.

