DERRETIDA PUNTA DEL ICEBERG
Quedan algunas palabras
Con anclas muy pequeñas
Y que sirven para hundir flotadores diminutos
En caso de emergencia
También recuerdos risueños
Para evitar el presente de quienes
Ganaron dinero porque está de moda
Llevar el mismo para cualquier cosa que para ellos
No es cualquier cosa
Por eso, los museos tienen algo de triste
Cuando uno sale de ellos
Se queda con los misterios sin piel
Como si fueron miembros sin vida
De lo que algún día tuvo tono vital y encendido
Y es así, que volvemos al ahora del reloj.
Ahí es cuando la mujer se vuelve museo
Cuando al apagar la luz
Solo quedan
Linternas perdidas como tuertas luces sin vida
Mientras tanto
Algunos años sin rosas de los vientos
Nos aconsejan calma
Cuando es lo único que desea algún poeta
Cuando la musa principal del noviazgo
Se vuelve irreconocible
Enterados ya
Que se va a la Antártida
Su paraíso tan ansiado
Con pasaje sólo de ida.

