Despierta Un Gigante

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Este 22 de Mayo se jugó la última jornada de la Serie A dando pie a uno de los desenlaces más emocionantes en los últimos años dentro del futbol italiano pues el campeón se conocería hasta estas instancias ya que el AC Milan y el Inter llegaban con apenas dos puntos de diferencia entre sí, lo que les daba la posibilidad  de campeonar dependiendo de sus respectivos resultados dentro de esta última jornada.

Por un lado, los rossoneri llegaban con 83 puntos, dos más que los neroazzurros,  sin embargo les tocaba visitar al siempre complicado Sassuolo y esto sin Simon Kjaer (baja por lesión) complicaba aún más la misión, mientras que el Inter tenía una tarea más sencilla, pues le tocaba jugar como local ante la Sampdoria, equipo que llegaba sin uno de sus mejores jugadores, Manolo Gabbiadini, quien se encuentra lesionado.

Este desenlace cobraba aún más emoción pues el AC Milan llegaba con 11 años sin poder levantar el trofeo de la Serie A y de hacerlo esta temporada sería en general una gran noticia para el futbol mundial ya que sería visto como el despertar de un gigante que llevaba poco más de una década dormido.

Finalmente llegó el encuentro entre Sassuolo (P11) y Milan (P1) que se daba lugar en el Mapei Stadium.

Los locales, dirigidos por Alessio Dionisi, llegaban con un 4-3-3 formado por Andrea Consigli en el arco; Kaan Ayhan y Gian Marco Ferrari como centrales, Mert Muldur y Giorgos Kyriakopoulos como laterales derecho e izquierdo respectivamente; Maxime López como centrocampista, Davide Frattesi y Matheus Henrique como interiores y arriba el gran tridente; Domenico Berardi por derecha, Giacomo Raspadori por izquierda y Gianluca Scamacca como delantero centro.

Los dirigidos por Stefano Pioli llegaban con un 4-2-3-1 formado por Mike Maignan en la portería; Fikayo Tomori y Pierre Kalulu como defensas centrales, Theo Hernández en la lateral izquierda mientras el capitán Davide Calabria se plantaba en la derecha; Franck Kessié y Sandro Tonali formaban el doble pivote; Rafael Leao y Alexis Saelemaekers los extremos, Rade Krunic como media punta jugando por detrás del delantero centro Olivier Giroud.

El partido comenzaba con un estadio abarrotado por aficionados del Milan y con el cuadro rossonero yendo a buscar la primera anotación tomando un rol completamente ofensivo presionando las salidas del rival.

Los de Pioli comenzaron a encontrar opciones de gol desde muy temprano pero se topaban con el arquero Consigli quien sacaba cualquier cantidad de disparos a su portería.

El Milan no negociaba la posesión de la pelota y no le permitía a los locales abandonar su cancha por lo que parecía que la primera anotación de los visitantes era cuestión de tiempo a pesar de el gran partido que estaba dando Consigli.

Finalmente al 16’ Mert Muldur pierde la salida luego de una presión por parte de Rafael Leao quien conduce la pelota hacia el área para asistir al francés Olivier Giroud quien disparaba para finalmente vencer al arquero y de esta manera abrir el marcador.

El Mapei Stadium, que más bien parecía una sucursal del San Siro con tanta afición rossonera, era el escenario de una fiesta que apenas comenzaba pues el añorado título del Milan por fin se asomaba.

Al minuto 33’ llegó nuevamente Rafael Leao, quien hacía honor a su nombre con una feroz  presión al rival para robar la pelota y asistir una vez más a Giroud quien únicamente tuvo que empujar la pelota para hacer el 2-0. En el San Siro de verdad, los neroazzurros veían desconsolados cómo se les escapaba el campeonato.

Tan solo un par de minutos después la presión alta que ejercía el Milan sobre la salida de los jugadores del Sassuolo volvería a dar frutos pues esta vez Rade Krunic despojaría a Maxime López de la pelota para filtrarla a Leao quien nuevamente serviría la pelota al área para que llegara Franck Kessié y pusiera el 3-0 que sentenciaría la carrera por la Serie A.

Comenzaba la segunda mitad que terminaría siendo un trámite para los de Pioli y es que seguían dominando el partido y no se veía una reacción por parte del Sassuolo que pudiera poner a temblar el marcador.

Así se fueron 45 minutos, eternos para los rossoneros y efímeros para los neroazzurros quienes depositaban sus esperanzas en los neroverdis.

Finalmente llego el silbatazo del árbitro Daniele Doveri y así se consolidó el Scudetto para el AC Milan que volvía a coronarse en Italia tras una larga sequía.

Sin duda una gran noticia de justicia deportiva que en una época en la que los clubes Estado y los petrodólares dominan las principales competencias europeas llegue un equipo con una modesta nómina pero con una enorme historia a levantar el máximo trofeo de una de las cuatro grandes ligas europeas con base en un gran trabajo dentro del terreno de juego y una excelente gestión deportiva por parte de personajes como Paolo Maldini y Stefano Pioli quienes se han encargado de formar una buena plantilla con muy pocos recursos económicos y de retener a jugadores importantes para el equipo.

El 22 de Mayo de 2022 ha sido sin duda un gran día para los románticos de este deporte.

Gracias por leerme y nos vemos en la siguiente entrega de Cancha Reglamentaria.