Diciembre
¿Qué siento este diciembre a mis tantos años de existencia? Concibo un recorrido de vida, cada vez está más cercana la muerte de este cascarón llamado cuerpo que me representa con una imagen de mujer madura ante los demás. ¿Qué me significa un diciembre después de tantos años? Este diciembre cincuentero me grita ¡Vida! ¡Tranquilidad! ¡Agradecimiento!
Otro diciembre ha llegado y con él, el infinito tiempo para celebrar la vida, este último mes lo definen los colores y sabores de la navidad que anuncian otro año venidero. Diciembre ha llegado y con él: las pastorelas, los árboles cubiertos de esferas coloridas, las luces de bengala, las velitas, las series, las escarchadas tiras multicolores, los cánticos cascabeleros y el místico pesebre de Jesús.
Diciembre tiene un distintivo olor a frutas: naranja, mandarina, guayaba, tejocote y también huele a canela, a ponche, a romeritos, a bacalao, a comida horneada fuertemente bañada al sabor de las reuniones familiares.
Diciembre sabe a amor y también a despedida; diciembre es otro ciclo que se cierra, en la infinitud de la vida misma, este es otro año donde la existencia quedó en inasible tiempo del pasado.
Por esas razones agradezco llegar a un mes de cierre y de apertura al nuevo 2026. Celebro la vida, el aquí y el ahora, agradezco a los míos y a los otros, a los que están y a los que me han legado sus enseñanzas.
Agradezco lo ganado y lo perdido; en este juego vívido: ganar y perder son perpetuas enseñanzas. Como diría Rodrigo González agradezco el distante instante que me da la claridad haber llegado a este diciembre que la vida me permita ¡Celebrar las fiestas del alma! ¡Los regalos de vida en mi interior! y ¡Abrazar el amor inmediato de los míos y de los otros!
Queridos lectores, felices fiestas navideñas porque el año 2026, como hoy, es una oportunidad de vida. ¡Muchas felicidades¡ ¡Infinitas gracias!
———————————–
1 Título de la canción de Rodrigo González
