Dolores Castro, la poeta
Cuándo conocí a la poeta Dolores Castro, maestra de tantos que le queremos como una madre, como una hermana mayor, como una vecina que nos enseña el sendero de la humildad y la sencillez que no tiene fin; como maestra de lo humano, que no tiene fin en el horizonte de su diaria enseñanza. Sus alumnos somos amantes de vocación por las letras, y bien sabemos que, si la expresión de lo humano en la poesía obliga a todos a ser sencillos, humildes, ante el oficio de escribir, y más aún, en el diario vivir con sinceridad tal cual nos ha enseñado la poeta de México. Siendo siempre como el aprendiz del artesano de la palabra; tal y como edifican los maestros albañiles altísimas torres, o los artistas que, creadores son capaces de elaborar finas joyas en oro y plata en nuestro país desde la época de nuestros olmecas y toltecas.
Recordar y vivir el tiempo que ha pasado a nuestra vera, nos ha dado tiempos de inmensa felicidad junto a ella, pues Dolores Castro llegó a tierras mexiquenses en tiempos en que, con muchos esfuerzos, comenzamos el Encuentro Nacional de Poetas del Estado de México, el cual tiene 22 realizaciones —con dos suspendidos—, pues nació en abril de 1996 en Nepantla; en el recién inaugurado Centro Cultural Sor Juana Inés de la Cruz, bajo el entusiasmo de Luis Mario Schneider, Carlos Elizondo y Jorge Guadarrama López.
Por tales encuentros comenzó a pasar una pléyade de poetas y escritores, lo que han permitido hacer cerca de 18 antologías de estas actividades. Dicho Encuentro es patrimonio mexiquense y del país para nuestro orgullo. Pues corresponde a lecturas de poesía que han pasado por muchas comunidades y municipios. Desde el principio fue una actividad dirigida a la población en diversos lugares, y con una extensión del tiempo que abarca a no menos de 25 municipios cada mes de abril desde los años noventa del siglo pasado.
Es decir la maestra Lolita Castro ha sido parte de nuestra actividad a favor de la lectura y de los versos, acompañando a los poetas Álvaro Mutis, Alí Chumacero, Otto-Raúl González, Thelma Nava, Aidee Maldonado, Carmen de la Fuente, Francisco Cervantes, Carmen Nozal, David Huerta, Julio Trujillo, Hernán Bravo Varela, Miriam Moscona, Guillermo Fernández García, Bernardo Ruiz, Raquel Huerta-Nava, Eduardo Langagne, Elsa Cross, Juan Domingo Argüelles, Daniel Leyva, Efraín Bartolomé, Lucía Rivadeneyra y muchos más.
Así como de la presencia de poetas radicados en el estado de México, tal es el caso de Rolando Rosas Galicia, Lisbeth Padilla, Pedro Salvador Ale, Félix Suárez, Flor Cecilia Reyes, Eduardo Osorio, Thelma Morales, Francisco Paniagua, Luis Antonio García Reyes, María Eugenia Leffmans, Francisco Navarro, Eduardo Cerecedo, Sergio García, Mauro Ramírez, Citlali Ferrer, Martha Elisa Aguilar, José Luis Solís, Roberto Romero, y tantos más. Cito estos nombres, pues ellos son testigos de que el Encuentro tiene en sus filas las voces más claras de la poesía mexicana y extranjera.
La Maestra Lolita Castro está en todo ello, es bello recordar en uno de los Encuentros, en ciudad Nezahualcóyotl, el asistir a la premiación para el poeta Alí Chumacero, donde se le entregó el Premio de Poesía con el nombre del Rey-Poeta, esto en el año 2002; de esa cita el estar en una extensa mesa de más de 30 comensales, departir con los poetas nombrados en muchos casos, presidiendo Alí, Lolita Castro, Otto-Raúl y Thelma o Raquel Huerta-Nava. Tiempos de felicidad extrema en el gozo de estar con las letras hispanoamericanas, cuyo hogar era y es, nuestra patria para ellos y nosotros.
Lolita Castro está en todo ello, y siempre con su figura materna, siempre con su vocación de maestra, que sin decirlo en su ejemplo de sabiduría y humanismo, nos ha dejado honda huella a todos quienes hemos pasado a su lado. Con su bella voz de pajarito, de paloma enhiesta, de mujer que dice que la felicidad, debe encontrar unidos a hombre y mujer, sin hacer distingos por esa lucha de iguales que debemos dar, haciendo a un lado machismo y feminismo, a ultranza, que tanto ofende a el espíritu humano.
Creadora del Encuentro Nacional de Poetas del Estado de México en sus momentos difíciles —que han sido muchos—, nos cobijó e impulso, así como lo han hecho muchos presidentes municipales en cada abril de los años transcurridos. Así como también llevó adelante, con su consejo, el crear el experimento de Casas del Poeta AC, con su nombre se fundaron tres Casas: una en Capulhuac, dirigida por el poeta Francisco Navarro y Yoli, su esposa; la otra en Chalco, con su tallerista y alumno consentido, el escritor Mauro Ramírez; y otra más, en Polanco en ciudad de México.
¿Por qué leo este texto de memorias vividas con la maestra en humanismo y poesía?… lo hago, porque así como en el estado de México ha dejado su honda huella y pasión por la Poesía, también, de esta manera nos acompañó a crear la Casa del Poeta José Emilio Pacheco, promovida por el entonces presidente municipal Arturo Ugalde, en Tlalnepantla, en el año de 2008, casa ejemplar en la vida de las letras mexiquenses. Con humildad asistió a develar la placa de dicha Casa, y no sabíamos que, con el paso de los años, iba ella a ganar el premio José Emilio Pacheco, a finales de 2016, le entregó el Ayuntamiento de Tlalnepantla por trayectoria y obra publicada.

