ECONOMIA VERDE MÁS JUSTA Y RESPONSABLE

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La economía verde es una alternativa de modelo económico actual. Se basa en la producción y consumo de bienes y servicios de forma responsable con el medio ambiente. Su objetivo es mejorar el bienestar humano, erradicar la desigualdad social y reducir los riesgos ambientales, lo mejor de todo es que es posible y esta en tus manos estimado lector.

Las dinámicas de producción y consumo mundial van más rápido que lo que el planeta tarda en regenerarse. Sí, actualmente se consume más de lo que el planeta puede producir. Nuestros hábitos y estilos de vida tienen un papel protagónico en este sistema que devasta el planeta; nuestra adicción por consumir más y más cosas es una de las causas del 60% de todas las emisiones globales de gases de efecto invernadero, de acuerdo con un informe elaborado por varias universidades para medir las emisiones contaminantes de 79 ciudades. 

La economía verde es un llamado urgente a transformar nuestros hábitos de consumo. Este concepto nació en 2008 como una propuesta de las Naciones Unidas con el objetivo de impulsar investigaciones y acciones ciudadanas y de los gobiernos para atender esta situación radica en consumir menos pero mejor.

El consumo local se caracteriza por cadenas cortas de agroalimentación, que son mecanismos de mercado que implican mayor proximidad geográfica, organizacional o social entre quienes producen y quienes consumen. Un ejemplo de las cadenas cortas de agroalimentación son los tianguis o mercados. Los beneficios son menos contaminación por traslados, más prácticas agropecuarias ecológicas, menos alimentos industrializados, comercio justo e informado y menos plástico de un solo uso.

La industria de ropa, calzado, aparatos electrónicos y plásticos de un solo uso son altamente contaminantes por los residuos que generan y los químicos que utilizan en su producción, pero también por sus altas emisiones de Gases de Efecto Invernadero a la atmósfera. Para ello reutiliza, repara, renueva o intercambia. Te recomendamos, por ejemplo, que organices trueques de ropa con amistades o familiares, o darle una segunda vida a tu ropa cortándola, confeccionándola, decorándola y volviéndola a usar.

El consumismo es la tendencia de comprar productos que no necesitamos. Esta tendencia se ha expandido por el mundo porque funciona a las corporaciones, pero no le funciona al planeta ni a nuestra economía. Antes de adquirir cualquier producto, pregúntate: ¿realmente lo necesito? ¿Qué recursos del planeta se requirieron para su fabricación?

Libérate de plásticos de un sólo uso, la gran mayoría de lo que consumimos tiene plástico, se requiera o no. Los plásticos contribuyen a la emisión de Gases de Efecto Invernadero (GEI) desde la extracción de los recursos con los que se producirán (combustibles fósiles), su fabricación, su transporte, hasta su disposición final. Cuando se convierten en residuos emiten metano y etileno por exponerse a la radiación solar en agua o aire. Pese a eso, cada año se producen en el mundo 380 millones de toneladas plásticas para diversos usos; de los cuales, 12.7 millones llegan a los océanos que dañan la vida de más de 700 especies.

Transforma tu estilo de vida hacia uno que traiga beneficios para la mayoría de la población, no sólo para unas cuantas. Haz que tus hábitos sean parte de una economía más justa y responsable: la economía verde.